No lloren más por el paseo de los Álamos
Frecuentemente, en los periódicos y en las tertulias radiofónicas locales, en las redes sociales, escuchamos las quejas y lamentos de políticos y ciudadanos de a pie por el calamitoso estado en el que se encuentra el mosaico del paseo de los Álamos, obra del artista Antonio Suárez, finalizado en el año 1966, y que, con el paso de los años, se ha convertido en una de las señas de identidad de la ciudad de Oviedo.
Resulta obvio que el deterioro del mosaico es muy importante. El paso de los años, el deterioro de los fragmentos de distintos mármoles que lo conforman, el paso de vehículos (inclusive camiones) por su superficie, la instalación de casetones con los taladramientos para los anclajes que implican, la falta de un mantenimiento sistemático a lo largo de estos más de 50 años... En fin, innumerables circunstancias, todas ellas adversas, han hecho que, en la actualidad, esté como está.
Aquellas personas que se lamentan por el estado en que se encuentra y piden su rehabilitación inmediata hay que separarlas en dos grandes grupos: los ciudadanos de a pie y los políticos. Y aquí, a su vez, hay que destacar dos características de cada grupo. Ciudadanos de a pie, informados o desinformados, y políticos, responsables o queriendo sacar tajada mediante la desinformación.
Pues bien, aunque no soy en absoluto portavoz de ninguna Corporación municipal, voy a tratar de explicar lo que se ha explicado ya en múltiples ocasiones (véase, por ejemplo, el artículo de Carlos Lamuño publicado en este mismo periódico el 18-10-2021), pero que parece que en unos no ha calado y otros, sobre todo los políticos de la oposición, hacen como que no lo han oído para seguir enredando y confundiendo al ciudadano de a pie (el poco informado), al que se entera de las cosas a golpe de tuit, o de "chascarrillo wasapeño", esas horribles vías por las que se inoculan eficaces venenos. Allá voy:
En el año 2023 finaliza la concesión administrativa del parking de la Escandalera, propiedad municipal. El parking, cuya construcción finalizó en el año 1973, presenta múltiples deficiencias, incompatibles con un parking del siglo XXI. Mencionaré las más importantes: las plazas de aparcamiento presentan un tamaño muy inferior al contemplado en la normativa actual; la instalación contra incendios es precaria y apenas legal; los accesos peatonales, angostos y húmedos, son incómodos y peligrosos para las personas sin problemas físicos, e imposibles para las que los tienen... En resumen, que el nuevo pliego de adjudicación de la concesión, en realidad, lo que incluye es la construcción de un parking nuevo, puesto que de lo que hay poco se podrá aprovechar más allá de la excavación.
Hago aquí un inciso para explicar que un parking, en realidad, es un edificio para albergar vehículos que generalmente se construye en el subsuelo, aunque existen múltiples ejemplos de parkings de superficie en altura, si bien son más propios del continente americano. Pues bien, para la construcción, o en este caso reconstrucción, de un parking resulta necesario acometer la obra "a cielo abierto", es decir, levantando toda la superficie sobre el parking.
Y es aquí donde enlazamos con el mosaico de Antonio Suárez, pues parte de parking, en concreto, toda la zona frente a la plaza de la Escandalera, está construido bajo el mosaico.
Hablemos ahora del mosaico. Lo primero, y que no se me ofenda nadie, es informar de una obviedad: el mosaico no es "el fresco del Juicio Final en la capilla Sixtina de Michelangelo", ni tampoco "La Dama de Elche". Es, simplemente, un conjunto de teselas de mármol de distintos colores que conforman unas determinadas formas geométricas, es decir, algo que perfectamente se puede remover y volver a colocar sustituyendo las teselas deterioradas y aportando las faltantes, de tal forma que la obra una vez recolocada seguirá manteniendo al 100% todo su valor y seguirá siendo una seña de identidad de Oviedo para disfrute de los que vivimos en la ciudad y los foráneos que nos visiten.
Una vez explicado todo lo anterior, parece claro que la intención del Ayuntamiento de no proceder a realizar una rehabilitación integral de algo que en un año va a ser removido, es lo más adecuado desde cualquier punto de vista: el derroche que supondría rehabilitar, levantar y volver a colocar sería no solo inaudito, sino quizás hasta delictivo. De momento, y con muy buen criterio, el Ayuntamiento tapa los baches y pequeños socavones que van apareciendo con cemento, para evitar que los ciudadanos tropiecen y caigan.
Todo esto lo saben los políticos de la oposición perfectament, y, aun así, a cada rato se quejan y envenenan a los poco informados con la matraca del deterioro, de la degradación, del bla, bla, bla.
Por otro lado, es entendible la desesperación del ciudadano de a pie, cuando más del poco informado. Todos queremos ver los espacios emblemáticos del centro de nuestras ciudades en perfecto estado de revista, pero, en ciertos casos, vemos pasar nuestra vida, y que aquellas obras públicas que anhelamos parece que nunca llegan.
Pues bien, anhelantes, desesperados y políticos oportunistas, les informo que el parking será reconstruido, el magnífico mosaico será repuesto, y en tres o cuatro años (cárguense de paciencia) disfrutarán de un excelente y cómodo parking en el centro de Oviedo (al que cualquier persona, en cualquier condición, podrá acceder, y podrá salir de su coche aparcado por la puerta, no por el techo solar, ante la estrechura de las plazas) y de un rehabilitado paseo de los Álamos con su mosaico resplandeciente, tan bello como el primer día, y esperemos que un poco menos resbaladizo cuando llueve. Así que, paciencia a los ciudadanos de buena fe y vergüenza a los políticos oportunistas.
P.D. No estaría de más que la concejalía de Infraestructuras del Ayuntamiento de Oviedo colocase un panel informativo en el propio paseo informando a la ciudadanía de estas circunstancias, seguro que evitaría muchas especulaciones y quitaría munición a aquellos que "disparan con bala". Aunque, claro, la derecha con lo de la comunicación nunca estuvo muy al día... A ver si espabila.
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