Esclavos tecnológicos
Nos levantamos y consultamos los datos meteorológicos del día para saber si es necesario coger paraguas o no. A continuación echamos un vistazo a las noticias, a los mensajes que han entrado, a las fotografías que aquellas personas conocidas han colgado y a los ocurrentes vídeos que alguien con imaginación (y quizá poco trabajo) ha compartido. El día se pasa contestando a correos, leyendo documentos digitales y asistiendo a reuniones virtuales. Una vez finalizada la jornada abrimos la plataforma de streaming en la que estamos suscritos y nos sentamos ante los capítulos que sea necesario de una de las pocas series que todavía no hemos visto. Un modelo de vida que hace solo unos pocos años nos hubiera parecido de ciencia ficción es hoy el pan de buena parte de la población. Es paradójico que aparatos que hace que podamos estar en contacto con todo el mundo en todo momento hayan conseguido que el individuo se sienta cada vez más aislado. Vivimos una nueva esclavitud en la que nosotros tenemos la clave de nuestras cadenas. Curioso, lo de la modernidad.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

