La defensa: ¿Gasto o inversión?
¿Es un 1,03% del PIB cantidad suficiente para invertir en defensa? La respuesta es: no, no lo es.
Precisamente si Putin se ha atrevido a invadir un país limítrofe con territorio OTAN y de 44 millones de personas es porque sabe que toda Europa invierte mucho menos de lo que debería en este Ministerio, lo que, sin lugar a dudas, nos deja en un estado de indefensión considerable que el dictador ruso está sabiendo aprovechar.
¿Pero podría ser esta invasión una oportunidad única para que Europa deje de estancarse económicamente?
Primero tenemos que conocer el porqué de la OTAN. Este organismo se creó con el único fin de poder plantarle cara a un enemigo que suponía una amenaza real: la Unión Soviética.
Sin embargo, una vez cayó el “telón de acero” vimos una tendencia común en casi todos los países de OTAN: el descenso progresivo del gasto militar de cada uno.
Tras el 11 de septiembre de 2001, el concepto de defensa militar tradicional quedó más aún en el pasado, debido al cambio de prioridades. El terrorismo pasaría a ser la preocupación estrella de la OTAN. No voy a decir que luchar contra una banda terrorista no fuera un desafío militar, pero sí que puedo decir que es un desafío barato. No son necesarios portaaviones, submarinos nucleares, ni tecnologías especialmente avanzadas, o, dicho de otra forma: nadie pensaba que fuera necesario aumentar el gasto militar.
Por desgracia, todo esto forma parte del pasado, podemos decir que Putin ya ha perdido la guerra, pues su objetivo durante años ha sido acabar con la amenaza de la OTAN y hasta ahora parecía que iba a lograr sus objetivos; sin embargo, esta cutre escaramuza parece haber conseguido precisamente lo contrario: todos los países de la OTAN se han comprometido a aumentar su gasto militar, en algunos casos como el de Alemania al doble del actual.
Pero ¿dónde va a ir destinado? En primer lugar, los países europeos pertenecientes a la OTAN invertirán en lo que se llama “alistamiento”, es decir, mantener listos para el combate todos los elementos susceptibles de ello. Cazas, submarinos, destructores, etcétera.
Por otro lado, también veremos compras de material nuevo, como los tecnológicos cazas F-35 estadounidenses.
Todo esto suena genial, desde luego, pero el dinero no crece de los árboles, así que... ¿de dónde va a salir el dinero para financiar todo esto? ¿Veremos una nueva subida de impuestos?
La pregunta que nos dará tan ansiada respuesta es: ¿por qué Europa siempre está a la cola de empresas punteras?
Una de las muchas razones que dan respuesta a esta pregunta es, precisamente, el Ejército. La gran mayoría de estas empresas punteras han llegado a existir gracias él. Por ejemplo, internet nació como un proyecto de defensa del Ejército de EE UU llamado “Arpanet”, fue en los años ochenta cuando este se liberó para uso civil, permitiendo a EE UU seguir engrosando su lista de empresas tecnológicas punteras.
El cazabombardero mencionado anteriormente, el F-35 es caro, realmente caro; sin embargo, estoy seguro de que gran parte de las tecnologías desarrolladas para su construcción darán lugar a gran cantidad de start-ups para uso civil o, lo que es lo mismo: invertir en defensa tiene una utilidad civil, por lo que no sería una locura proponer que parte de la financiación del gasto de defensa proviniera de otras partidas presupuestarias, por ejemplo, de I+D.
Por lo que solo me queda cerrar esta carta con otra pregunta: ¿será esta la oportunidad definitiva para poder ver ese Google europeo que tanto necesitamos?
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