Capacidad de adaptación
“Cada uno habla de la feria según le va en ella”. “Lo importante y raro no es saber de todo, sino ser diestro en algo”... Tantos y tantos dichos.
Para mí, la capacidad de adaptación lo es todo. Hasta para validar, o no, la aseveración de un dicho.
La feria, un lugar plagado de expositores sobre los que nada te han consultado para que sean de tu gusto, “adaptados” a ti, para que te resulten interesantes. Así pues, para que a ti te vaya bien o mal en ella dependerá de tu “adaptación” a la misma. Esto ocurre con todo cuanto de procedencia exógena te asalta y no es susceptible de adaptación, o te adaptas tú o ajo y agua. Lo que hace que este dicho conserve, a día de hoy, su vigencia.
No tengo la misma opinión de lo “importante y raro...”. Raro sí, pero importante, qué va, mijito, y menos que lo es cada día. Por mucho que seas la biblia en verso sobre el cultivo del mango, aquí en esti pueblu, te morirás de hambre si quieres vivir de tu sapiencia sobre este tema. Quizá si fueras un sabelotodo de la patata... Aunque, definitivamente, mejor que supieras un poco, cuanto más, mejor, claro, de todo sobre el agro. Y si te pasa lo que a mí, que adoras el sol y su luz, añade a tus saberes algo sobre la incidencia en los cultivos de la interacción del plástico con el sol. Igual consigues un curro bueno en Almería.
En fin... Que la capacidad de adaptación, para la supervivencia, repito, lo es todo. Y si no, tú, ser humano recién llegado a este planeta, pregúntaselo a la medusa, Si logras entenderte con ella, puede que te enteres cómo coño hizo para aguantar 600 millones de años aquí. Quizá porque nunca fueron gobernadas por medusas sanchistas o zapateras, quién sabe.
En definitiva, que las especies que por acá pasaron y no se adaptaron simplemente cascaron. La nuestra, dotada con esa arma sin par que es la inteligencia, se adapta mucho menos de lo que es capaz de adaptar. Y ahí sigue, en plan Atila, arrasando el planeta con sus hunos. Ya a su caballo no le queda mucha hierba que pisar.
Esto en cuanto a la especie, otra cosa son los individuos. Ahí, naturalmente, hay de todo en esto de la adaptación. Gente adaptable, por conveniencia o porque no les da para más. Centauros con la cabeza de Atila que disfruta pisando la yerba con la malignidad de sus pezuñas, y gente, que me lo digan a mí, a la que le resulta imposible adaptarse y no quiere que nadie se adapte por imposición.
Estos últimos lo tienen (tenemos) muy jodido, no aceptan (aceptamos) ni logran (logramos) entender que España, por ejemplo, país supuestamente democrático, sea gobernado por Tifón, Equidna y los malignos hijos por ellos engendrados.
Es una locura sin parangón.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

