Más y más casos de violencia de "género"
Las leyes feministas vemos claro que no solucionan los problemas, los agravan.
Es un problema más profundo que convertir a todos los hombres en sospechosos y colocarlos indefensos ante la ley.
La solución jamás pasará por buenas y malos. Incluso, la maldad de unos pocos (que siempre serán demasiados) no puede marcar a fuego a la gran mayoría de hombres que no son violentos, ni violadores.
El Gobierno debe elegir un grupo de personas preparadas y maduras, dejarse de niñatas cargadas de prejuicios, puritanas que no ven que la vida en sí es riesgo.
Ese grupo debe hacer un estudio en profundidad, ver cada caso, asociar similitudes e interpretar tanta violencia entre personas que hasta ayer se amaban.
No acorralar y generalizar, no señalar a nadie por género, raza, ideología... Solo quien comete el delito es culpable, ni su padre tiene culpa.
En este tema, hay intereses profundos, con mucho arraigo, que una separación destroza por completo (hijos, bienes, vivienda, entorno, hipotecas, deudas, familia, mascotas...). Sobre ellos tienen que incidir quienes quieran darle solución a este desesperante y constante dolor y crueldad.
Cuando las leyes protegen a una víctima que pudiera ser ficticia, se está dando la posibilidad de señalar como culpable a un inocente. Las denuncias sin prueba amparan las injusticias.
“Vale más que cien culpables anden sueltos que un inocente esté en la cárcel”.
Mucho por hacer y deshacer.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

