Convenio y sindicatos
No estoy afiliado a ningún sindicato ni nunca lo he estado. A pesar de ello, me guste o no, ellos me representan y deciden por mí.
Trabajo en un hotel y me rijo, por tanto, por el convenio de hostelería. En Asturias llevamos desde el año 2008 sin que el convenio haya sufrido cambios significativos. Si sumamos la subida anual del IPC desde el año 2008 hasta hoy comprobaremos de forma rápida la pérdida de capacidad adquisitiva de nuestro salario, y más teniendo en cuenta que nuestros salarios son de los más bajos.
Lo que en un momento podría ser admisible dada la situación que atravesaba el país en 2008 dejó de serlo cuando en tres o cuatro años las aguas se fueron encauzando. Pero para nosotros nada cambió. Estamos en el limbo, pero no para pasar al cielo, sino más bien al contrario. Y la crisis actual supondrá otra justificación a lo injustificable.
Desde algún sindicato me comentan que de tanto en tanto se reúnen con la patronal. Supongo que mientras se toman un café, que no sé quién pagará, unos piden una subida próxima al IPC anual y los otros ofrecen la mitad más un recorte en otros derechos que son innegociables.
Y como no hay acuerdo y a la patronal ya le va bien así y a los sindicalistas tampoco les va mucho en ello (dudo que ninguno de los que se sientan en la mesa se rijan por nuestro convenio, ya sería el colmo), pues quedan en volver a verse en un tiempo, tomarse otro café, hablar más de lo mismo y reiniciar el ciclo... y así pasan los años. Y el IPC sigue subiendo.
Supongo que aún puede ser mucho peor, y que acepten en nuestro nombre condiciones vergonzosas y se cuelguen la medalla de haber conseguido un acuerdo sensacional. No hay nada descartable, pero no quiero hacerme mala sangre pensando que esa situación pueda llegar a darse. Capaces los considero. Y conste que no dudo de sus buenas intenciones, ni de su calidad como personas, ni de su afán por mejorar la situación. Pero a veces, con tal de que parezca que haces algo, haces lo que sea. E incluso puede que creas que has hecho lo correcto.
A pesar de que todo el mundo mire hacia otro lado, todos sabemos las vergonzosas condiciones de trabajo de la inmensa mayoría del sector en nuestra región. Si las condiciones del convenio son penosas, la realidad del día a día es muchísimo peor. Afortunadamente, no es mi caso, no tengo nada que reprochar a mi empresa en ese aspecto, pero sí el de miles de compañeros que, con tal de llevar un dinero a casa, aceptan lo que sea.
Entiendo también la situación de muchos empresarios y la angustia que les supone llegar a fin de mes, pero si un negocio no da para mantener unas condiciones de trabajo dignas es mejor que cierre y buscarse la vida en otro lado. Quizá sobren sidrerías y restaurantes. Los empresarios no son mi enemigo, pero si no entienden que esta situación no puede prolongarse, que no cuenten con ninguna comprensión por mi parte.
Por eso, cuando escucho en los medios sobre la escasez de profesionales del sector, la necesidad de 1.500 escanciadores que no aparecen, etcétera, etcétera, me pasmo del cuajo que hay que tener para salir en pantalla lamentándose. Y también del desinterés de los medios de comunicación para exponer la realidad de la situación del sector en Asturias.
Cuando salgo, cada vez menos, lógicamente, y ves los negocios mal atendidos por falta de personal, camareros que son además mayormente gente muy joven a los que se les nota “quemados” cuando apenas han empezado a trabajar, o gente necesitada dispuesta a aceptar cualquier cosa para subsistir, casi prefieres quedarte en casa.
Estoy indignado, y como yo somos millares, ante esta situación que se prolonga durante años sin que los que deben mover pieza hagan nada. Desde luego, no espero que desde arriba decidan subirnos el sueldo “motu proprio”, sino más bien todo lo contrario si pudieran. Para que los números cuadren.
Sirva este escrito para que cualquiera que lo lea tome conciencia de la situación en que se encuentra el personal que le atiende en cualquier bar u hotel de la región. Si la inmensa mayoría de los camareros hablara...
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