La Nueva España » Cartas de los lectores » Soluciones inmediatas

Soluciones inmediatas

8 de Junio del 2022 - Conchi Basilio (Gijón)

Los problemas que tenemos en estos momentos en nuestro territorio nacional, España, son más que acuciantes, sobre todo para los trabajadores y pensionistas; porque a quien más están apremiando, e incluso empobreciendo, es a los trabajadores, al igual que a los pensionistas, que están soportando todas las subidas de todo en general y ayudando a las generaciones que vienen detrás.

Los camioneros, la agricultura, la ganadería, que no tienen beneficios para sacar un sueldo que les permita vivir, pero es que, si estos tres apartados dejan de producir y no tienen relevo generacional, las personas de la ciudad no tienen qué comer, no hay producción, porque se llevan casi todos los beneficios los intermediarios y el precio final lo pagan los compradores, que somos nosotros.

La sanidad está en riesgo extremo, porque ya hace muchos años que pretendían que se derivasen a todas las personas hacia un seguro de salud y la sanidad privada, pero es que un trabajador eso no se lo puede permitir, con los sueldos que cobran; pero es que a día de hoy seguimos igual o peor, porque ni sustituyen a los que se jubilan, ni contratan más personal sanitario, no tenemos especialistas, ni enfermeras, médicos de familia, así podría seguir enumerando, y no se pone remedio, porque se marchan fuera de España, donde ganan más, se les valora mucho mejor y no tienen que doblar turnos continuamente, como está ocurriendo en este nuestro país.

No dentro de muy poco tiempo la inflación va a llegar a los dos dígitos, los salarios y las pensiones ni se mueven, la Unión Europea quiere que se congelen las pensiones y que no suban con el IPC, el señor ministro ya salió en TVE diciendo que eso no pasaría, pero no me lo creo, dada la situación que estamos atravesando, que se supone que el Gobierno que tenemos “es el que defiende al trabajador”, algo que no acabo de ver, porque no dan solución a los problemas más prioritarios, como es poder vivir con salud y que se nos atienda sin esas largas esperas de casi un año, porque a los trabajadores no les queda dinero para ir a la sanidad privada, cuando apenas se llega a fin de mes, para comer y pagar los recibos de un hogar familiar.

Como, por ejemplo, las eléctricas, la luz y el gas, que pagamos más de impuestos que de consumo, al mismo tiempo que tienen unas ganancias desorbitadas, al igual que los bancos, pero siempre quieren más, cada año pretenden superar sus beneficios a costa de los mismos de siempre.

De la educación ya ni hablo, porque lo que pretenden con las nuevas generaciones, sin saber de apenas ningún contenido que se tenga que memorizar, que no saben ni el significado de las palabras, ni tienen ni idea de historia, etcétera, y pretenden que pasen con varios suspensos al siguiente curso, ¡adónde vamos a llegar!, a la generación de la estupidez, sin dejar de mencionar la falta de educación y respeto hacia los profesores y a sus propios compañeros de clase.

Pero ahora resulta que el tema más candente es que hay una falta de profesionales desorbitada, como, por ejemplo, los camareros o el personal de hoteles… ¿pero qué se dan cuenta, ahora? Cuando los estuvieron explotando durante años, con sueldos irrisorios y horas extra sin pagar, es normal que hayan buscado otro oficio para sobrevivir y que no se sigan aprovechando de ellos; es verdad que algunos cumplen legalmente, pero muy pocos, porque, si un contrato es de 40 horas semanales y tienen que hacer 70, las tienen que pagar como extra. Además, por otra parte, también muy importante, es que todos cuando comenzamos a trabajar, siendo jóvenes, no teníamos experiencia, algo que se adquiere con el día a día, no se puede pretender lo imposible.

Y ya que tenemos un Gobierno “que defiende al trabajador”, que miren para los países nórdicos y se apliquen las mismas medidas, menos gastos innecesarios, que se rebajen sus sueldos, que viajen en vuelos regulares, que supriman las pensiones vitalicias y, cuando acaben su gobernanza, que vuelvan a sus puestos anteriores, jubilándose cuando les corresponda y sin más paños calientes, que el pueblo ya está más que harto de discursos baratos y postureo.

Se puede decir más alto, pero no más claro.

Cartas

Número de cartas: 49673

Número de cartas en Abril: 42

Tribunas

Número de tribunas: 2195

Número de tribunas en Abril: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador