A Dios rogando
Los plebeyos no podemos explicar, y mucho menos entender, que el misterioso e inmutable Gobierno de Pedro Sánchez esté gastando dinero que no tiene (1,42 billones en deuda pública) en programas que no puede pagar, y nosotros, los contribuyentes (récord en ingresos públicos de un 43,7% del PIB), seamos quienes debamos pagar la factura de la locura fiscal del Gobierno.
No podemos explicar que durante dos años hayamos sido testigos de la proliferación de la frustración, la desesperación, la enfermedad y hasta el suicidio, viendo cómo los ancianos frágiles eran metidos en hogares de ancianos y morían accidentalmente; españoles decentes perseguidos mientras el Estado protegía a menas delincuentes y okupas; a millones de personas cumplidoras de la ley, confinadas y amenazadas; a nuestros dirigentes mintiéndonos con reiteración y alevosía, y a políticos de postín multiplicando sus saldos bancarios de modo fulminante y fraudulento.
No podemos explicar que algunos opinadores en este foro, abrumados por las evidencias, abochornados y contritos porque “su” Gobierno es una auténtica calamidad, avergonzados porque algunas actitudes y comportamientos son difícilmente justificables (según dicen en estas páginas a diario, y con razón), parezca que hayan visto la luz, pero ¡quia!, erre que erre, con el mantra de “que viene la derecha”, empiezan a hacer campaña por los “suyos” a pesar del desastre.
No podemos explicar que en todos los rankings negativos del mundo estemos en los primeros puestos; las múltiples cesiones ante gobiernos terceros que nos han pasado por la derecha; el abandono a su suerte de la pequeña y mediana empresa, ni el deterioro de la atención sanitaria a los que más lo necesitan.
Respetable compañero, no tiene por qué estar de acuerdo conmigo, pero si va a estar en desacuerdo, debería presentar una respuesta a lo que está leyendo y una contrateoría que explique por qué parece que usted, modélico supremacista de izquierdas “de toda la vida”, está radicalmente contra el Gobierno socialcomunista, al que pone como chupa de dómine (con razón), al tiempo que comienza su ya “tradicional” campaña a favor de ese mismo Gobierno.
Oiga, parece que usted no, pero muchos las estamos pasando canutas con los que están (“del pueblo y para el pueblo”), y las pasaríamos igual de canutas con otros de signo diferente pero que hicieran lo mismo que los actuales.
¿Qué es lo que pretende? ¿Qué justifica su proceder? Repase lo que ha escrito en LA NUEVA ESPAÑA y explíquelo, o, si no puede mantener la coherencia, escóndase donde pueda.
Las creencias, para quien las tiene, usted o yo, no necesitan justificación. Creemos y punto, pero no nos cuente milongas, por favor.
A los que son de su bando, y no quiero señalar, a veces les entiendo demasiado bien, otras, me cuesta entenderles. Sí, me refiero a usted concretamente, que se acaba de dar por aludido.
Saludos cordiales
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

