¿Hay algo realmente previsible?
Nos pongamos como nos pongamos o nos digan lo que nos digan, saber con antelación qué es lo que nos va a ocurrir, en cualquier orden de la vida, no solo no es previsible, sino que es absolutamente imposible de anticipar por muchas señales que lo indiquen, porque lo que tenga que ocurrir ocurrirá sin que nadie pueda saberlo anticipadamente con exactitud, porque las circunstancias pueden ser de una manera ahora y de otra al instante.
Se pueden hacer previsiones de todo tipo, pero serán siempre de un resultado incierto por mucho que se afine, porque nadie, absolutamente nadie, puede saber lo que me va a ocurrir a mí y al vecino a medida que se vayan produciendo los acontecimientos.
Se hacen previsiones para todo, lo que no significa que las cosas vayan a suceder como prevemos, porque serán siempre conjeturas o suposiciones, y será el paso del tiempo el que podrá constatarlas o no.
Por poner solo un ejemplo que pueda explicar este planteamiento, yo no tenía previsto escribir esta carta, pero lo cierto es que la estoy escribiendo sin saber cuál puede ser el final, si realmente va a tener un destino. Si se se publica será porque la he mandado y porque estaba previsto que así sucediera, supongo.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

