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Expansión e imperio (final)

6 de Agosto del 2022 - Carlos Muñiz Cueto (GIJÓN)

La expansión exige control y el imperio dominación. ¿Quién dominará el mundo? China, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y los integrantes del QUAD están buscando la respuesta a esta pregunta. Rusia fue tentada a la equivocación e invadió Ucrania. La Europa del espacio Schengen solo puede ahora ser vencedora o vencida. Esta guerra frustra cualquier próxima formación de una Eurasia dentro de un espacio Schengen de democracia participativa y libertad. Algo que no podría gustar ni a la OTAN (EE UU) ni a China (como asunto amoral de su ambición de poder) ni desde luego al régimen autócrata de V. Putin.

En esta guerra de Ucrania el mundo se juega algo muy serio. Nos jugamos la distopía de Orwell: el gran hermano vigila y lo sabe todo; la policía del pensamiento establece un pensamiento único; y la neolengua imposibilita cualquier pensamiento creativo al negar el crecimiento de la inteligencia. Todo ello hace prosperar la estupidez de las gentes que, abandonando el cuadrante de la inteligencia, se pasan, cada vez más, al cuadrante de las gentes incautas a causa de un gobierno que, situado en el cuadrante malicioso, hace decrecer también la inteligencia al conseguir que muchas gentes inteligentes se pasen al de la malicia porque ambicionan gobernar para prosperar (aplicación de las leyes fundamentales de la estupidez humana, según Carlo M. Cipolla). Hay, por tanto, cierto peligro en la democracia digital directa mediante redes sociales. Sin embargo, sí es de apoyar tal participación digital directa a través de la opinión de los lectores en los medios de comunicación (siempre moderada) u otras participaciones que conforman la democracia participativa.

Esta situación orwelliana descrita, ya avanza en la sociedad actual cuando el socialismo de siempre se está convirtiendo en un progresismo muy extraño, y el liberalismo conservador de siempre en algo aún más extraño. Conversiones muy acordes con los intereses de Rusia y China que pretenden la expansión de la autocracia propiciando populismos incautos (a derecha e izquierda) para defender sus intereses. Todo esto no es nada nuevo, ya pasó al final de la Segunda Guerra Mundial cuando Stalin se aprovechó de la democracia para apoyar, propagandística y económicamente, a los partidos comunistas de los países del este europeo para auparlos al gobierno y luego abolir la democracia participativa. Entretanto, en las sociedades occidentales se va abandonando la defensa de la libertad individual y de la democracia participativa de siempre, e incluso se llega a hablar de la posibilidad de una guerra civil en EE UU (toma del Capitolio, motines raciales, matanzas por disparos y otras situaciones violentas). Ante todo esto no caben palabras biensonantes ni promesas, sino el establecimiento de hechos por parte de todos.

En Ucrania, es un hecho, se está sacrificando en acciones bélicas al nacionalismo ultraconservador que nació al enfrentarse los rusos blancos con los rusos rojos durante la revolución soviética. Un nacionalismo que con los Holodomor genocidas de Stalin se radicalizó en un anticomunismo filonazi. ¿Se sacrificará ahora en Taiwán al nacionalismo conservador del Kuomintang que se enfrentó a la revolución del Partido Comunista Chino en su momento? Hemos de estar atentos, porque el futuro, como siempre, está abierto y la libertad para ser y existir de los individuos está en peligro. Y, aunque el escrito se alargue, no puedo menos que recordar aquí la reflexión de A. J. Toynbee en el prologo de "Guerra y civilización": "Lo que la situación evidentemente exige es una asociación voluntaria de los pueblos amantes de la paz con suficiente fuerza y cohesión para que no puedan ser atacados por ninguno que rechace su pacto de seguridad colectiva o lo rompa (...) Esta empresa, con ser inmensa, no es superior a nuestra capacidad (...) Nuestro destino reposa en nuestras propias manos". Por último, aclarar que debe interpretarse "pacto de seguridad colectiva" como defensa de la libertad y la democracia. Debiendo tener en cuenta toda esa malicia que ya nos ha mostrado la Historia.

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