El tendero en el centro, gracias Amazon
La noticia de que Amazon ha paralizado la construcción de los centros logísticos en marcha en Murcia, Zaragoza, Vitoria, San Sebastián, Asturias, Vigo, Sevilla, Gerona y Reus no ha sido desmentida por la compañía. Puede ser que dada la "omertá" informativa de la empresa sean más proyectos los que no vean la luz en todo el mundo.
Para que no sea un fracasito y los telefans sigan con su vida sedentaria dicen que van a esperar a 2024 para tomar decisiones con mayor perspectiva.
La pandemia hizo crecer a la compañía de la sonrisa en el cartón de una forma estratosférica. Es la idea de que cuando algo va fatal a alguien le va muy bien. Todo el mundo en casa y las tiendas cerradas o mermadas y sin capacidad de reacción debió de ser un terremoto de satisfacción para la gran compañía de internet.
Una lotería que llevó a pensar a los directivos que los cierres del "retail" no eran temporales y que construyendo grandes almacenes se conseguiría dar la extremaunción al pequeño comercio.
Digo "retail", que es como ahora llamamos al comercio minorista de toda la vida los que nos gusta demostrar a los demás que podemos decir muchas tonterías, pero en varios idiomas.
Entiendo que con semejante pelotazo en Amazon es lógico que los que se descentraran fueran sus altos ejecutivos con los bonus millonarios recibidos.
El cese de las obras obedece a la situación creada por el malvado Putin, los precios de materiales y energía pero la más importante parece ser el descenso de ventas en el consumo particular por la inflación.
Bendita inflación si sirve para que algunas compañías de seguros y de banca cierren los "lockers" o taquillas instaladas en sus pozos moqueta (oficinas centrales), para que los oficinistas puedan decir que compran y reciben los pedidos sin mover un dedo.
Con el descaro por parte de estas compañías de facilitar las ventas al competidor principal de la mayoría de sus propios clientes que son pymes y autónomos. Un ejemplo de cómo lo esnob es muchas veces insultante y ridículo.
Esta situación no es, ni por asomo, el regreso a la tienda física, pero sí es la lucha mercantil donde conviven los dos mundos.
El "retail" tiene mucho que agradecer a Jeff Bezos. En primer lugar, ha obligado a los tenderos tradicionales a pensar, a modernizarse y a ser mejores porque el competidor no puede ser más brillante y poderoso. El pequeño comercio ha aprendido a la fuerza a ponderar y a poner en valor sus fortalezas, que son muchas. Una competencia débil te hace ser vulnerable, pero Amazon enfrente consigue hacerte mejor si quieres sobrevivir.
En segundo lugar, los que tenemos que estar muy agradecidos a Amazon debemos ser los consumidores, pues hemos visto la oscuridad humana y el desierto que puede llegar a nuestras calles si castigamos al comercio tradicional.
Hemos empezado a valorar el trato y el esfuerzo diario de los amenazados por grandes multinacionales. Madrugan cada día para dar lo mejor de sí mismos. Sin algoritmos, sin antifaces, "face to face".
¿Cómo estábamos con nuestros comercios preferidos cerrados? ¿Queremos que pase lo mismo? Sería una pandemia permanente.
Suelo pensar en mis comercios imprescindibles en Gijón, esos que además de alegrarte la vida te la hacen más fácil y me imagino que a los demás les ocurrirá lo mismo en otros lares.
Con poco personal para trabajar, horarios extensos y raros, pero atmósfera acogedora y buen trato. Negocios vitamina. A esta gente hay que cuidarla, suelo decir a quien me quiera escuchar.
Ya milito en el "shopkeeper centric" o simplemente "el tendero en el centro".
Los pájaros tiran a las escopetas. Gracias Jeff.
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