Déjate de consejitos, papá
Si no te los pido no te esfuerces, que por mucho que lo intentes van a caer en saco roto. Voy a hacer oídos sordos, como si no te oyera, que no es la primera vez ni será la última que me vienes con lo mismo.
Si no eres coherente no me digas lo que tengo que hacer, que estoy harto de escucharte, de oír tus monsergas, y no veo por ningún lado que tú te apliques el cuento, un cuento que tratas que yo me lo trague, y tú de rositas, como siempre, y así cómo quieres que lo tenga en cuenta, que ya no sabes qué hacer para que entre en vereda.
Empieza tú primero y luego ya veremos, que estoy un poco harto de escuchar tus monsergas y solo veo a mi alrededor despropósitos, que menudo ejemplo me estás dando.
Déjate de consejitos, papá, y ponte la pilas. Pero póntelas de verdad, que ya no cuela.
Es fácil soltar un rollo, marcharte de casa, volver a las tantas con los zapatos en la mano para no hacer ruido, y creer que no te oigo. Estaba despierto, como siempre, conectado con la peña, que no te enteras.
Aunque no lo sepas, estoy deseando hacerte caso y decirte que te quiero, pero necesito ver tu ejemplo, que eres un desastre, papá, que nunca te pones en mi lugar y así no hay manera, que cómo te gusta dar consejos.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

