Violencia de género
"Se repite todos los días en muchos juzgados de toda España una perversión, el que un hombre tenga que acreditar dentro de la intimidad familiar que no ha maltratado a su pareja y que la mujer no tenga nada que acreditar", solo su palabra y denuncia.
Quien denuncia debe demostrar la culpabilidad del acusado con pruebas, esa es la justicia de verdad. No que el acusado deba probar su inocencia. Es una perversión ese apartado de la ley de violencia de género.
Es cierto, estamos todos muy consternados por tantos casos de violencia dentro de las parejas, muy especialmente contra la mujer, pero eso no justifica leyes así. Estaríamos dando pie a que muchos inocentes sean acusados falsamente aprovechándose de leyes favorables a error e injusticia.
Lo vimos estos días, una madre asesina a su hija, una criatura de 6 añitos, esa madre (mujer) que es capaz de semejante barbaridad para no dejar la custodia "patria potestad" en manos del padre, ¿qué no sería capaz esa mujer si la ley le permite con una denuncia tener la justicia a su favor?
No ven que es un disparate. Los hombres están indefensos cuando su pareja se proponga destruirlos, quedarán marcados de por vida, ya nada les quitará esa mancha de ser señalados como maltratadores. No duden, hay mujeres malas a retorcer, capaces hasta de matar a sus hijos. También hombres crueles cargados de alcoholismo, adicciones, problemas mentales, maldad... Algunas veces, también hay que decirlo, influenciados por amenazas, ultimátum sobre pérdida de hijos, casa... deudas, precariedad, en fin, un sinfín de sinrazones para convertir amor en odio. En estas sinrazones debemos incidir y atajar, pero no con leyes que puedan empeorar lo presente. Estos hombres, eso sí, los culpables de maltrato y agresión, deben pagar caro ese comportamiento, por supuesto siempre con pruebas; la mujer solo por ser mujer no es una persona fiable en sí misma, tampoco, como vimos con ese caso horroroso, tienen la bondad divina, tampoco están exentas de mentir y cometer atrocidades.
Irene Montero hizo mucho daño a la convivencia entre géneros, su misandria la lleva a distorsionar la justicia con su potestad de ministra, siempre queriendo defender a la mujer, no de salarios y trabajo precario, no de la falta de vivienda, guarderías y residencias asequibles... La defiende de los hombres, esos que complementan a la mujer para acompañarla en esta vida no exenta de problemas y dificultades, pero no, la Irene quiere ser asesora personal de todas, por ella los hombres sobrarían, no sé cómo tiene uno ella en la misma cama, cuando pretende apartar a las demás de los suyos (acompañada de una tropa como ella, todas mujeres, esa es la igualdad que tiene en mente) tiene mucho poder está mujer por depender el gobierno de ese apoyo parlamentario de su partido Podemos. En una palabra, una ministra inexperta para todo, sin haber dado palo al agua en su vida, con muchos prejuicios arraigados, colocada a dedo por su macho Alfa, con tal poder de decisión e influencia, no podría más que traer confrontación y división.
Insisto, la solución a la violencia entre parejas es dejarlo en manos de expertos, madur@s, con personalidad y capacidad, eso le debemos a todas las víctimas. Ni un minuto más en manos de estas niñatas sin experiencia en nada.
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