Impresiones
Pasé once años dando clases en el barrio de Chueca (Madrid). Solía comer junto a muchos guais. Siempre se mostraron muy respetuosos conmigo. Unos se mostraban muy radicales en sus charlas. Pero no todos, ni mucho menos. Tenía la impresión de que se trataba de un mundo económicamente muy poderoso y con poderosos medios de comunicación. Quede claro que nunca plantearon asuntos personales conmigo.
Nuestra sociedad, tan saturada y ávida de dinero, no puede escandalizarse con tanta facilidad. Ya Freud vio la afinidad del dinero con el excremento. En una comida oí pedir ayuda a los compañeros para atender a los clientes de una despedida de novios (¡!). Luego no solo es problema de guais. Hemos de cambiar quizá todos. La corrupción no puede ser alimento de nuestras vidas.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

