Se vive muy bien sin dar explicaciones
Hablaba de esto con mi querida prima Cristina, experta en estas materias, y me ha llevado a reflexionar sobre un tema que está de rigurosa actualidad, no solo entre los mayores sino en cualquier edad adulta, porque cada vez hay más solteros o solteras, que no se quieren esclavizar, separados o separadas de corto recorrido, o divorciados y divorciadas después de una larga travesía. También se contabilizan en este inmenso grupo los o las que se querrían separar pero que no pueden por las circunstancias.
El concepto de soledad no es ahora el mismo que hace solo unos años porque la sociedad ha evolucionado tanto que a este ritmo lo excepcional será estar "bien casado" y disfrutar de ello, con sus inevitables crisis, de las que no se libran ni esas parejas modélicas que envidiamos y que tanto escasean.
La soledad, ahora, no tiene nada que ver con la soledad que se experimentaba hace solo unas décadas, cuando si te dejaban plantado te quedabas más solo que la una y con cara de tonto. Ahora no, ahora la soledad es un estado cada vez mas cotizado. Pero, eso sí, una soledad animada, divertida. Una soledad como es debido, que a cualquier cosa le llaman soledad, y la soledad es muy suya.
No todo el mundo sabe vivir en soledad pero habrá que ir aprendiendo, porque al paso que llevamos el mundo va a estar lleno de solitarios que, como yo, querrían estar acompañados, pero que no lo estamos por puro egoísmo, que se vive muy bien solo sin dar explicaciones.
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