La Nueva España » Cartas de los lectores » Merkel entona el mea culpa

Merkel entona el mea culpa

15 de Diciembre del 2022 - Rufo Costales (Oviedo)

Conocíamos el protocolo de paz firmado por Rusia y Ucrania en 2014 que, tras el primer intento fallido (coincidió con aquel significativo “¡A la mierda la UE!”, de Victoria Nuland), un año más tarde se trasladó a Minsk, donde se pactaron otras condiciones garantistas con el plan franco-alemán de Angela Merkel y François Hollande, elaborado y oficializado tras conversaciones con el presidente de Ucrania, Poroshenko, y el presidente ruso, Putin, y con la supervisión de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

Esto fue en 2015. El día 22 de febrero de 2022 la OTAN y los EE UU de Biden declararon un paquete de sanciones a la Federación Rusa, acusando ellos a Rusia (y Rusia a ellos) de violar los acuerdos. El resto ya lo conocemos.

Hace solo unos días nos llega la última información, tentadora para todos los teóricos de la coincidencia, en forma de entrevista y protagonizada por la señora Merkel.

La “angélica” excanciller alemana lanza un auténtico bombazo de realidad entre los bombazos habituales de cualquier conflicto bélico, confesando en “Die Zeit”, el semanario para intelectuales y profesionales del mundo de la cultura alemana: “Los acuerdos de Minsk se firmaron con el ‘único’ objetivo de dar tiempo a Ucrania para fortalecerse, así como también a la OTAN para hacer lo mismo; cerrar filas y poder suministrar a Kiev la ayuda que iba a precisar, porque en aquel entonces no le hubiera sido posible como ahora”. ¡Santo Dios!

Con toda naturalidad, la señora Merkel reconoce en sus declaraciones que toda aquella solemne puesta en escena de Minsk, en un mundo invertido y pervertido, no suponía nada para Occidente, sino que solo era una argucia, una treta, un engaño barriobajero, para ganar tiempo, tanto la OTAN como Ucrania, de forma que la provocación a Rusia pudiera continuar hasta ponerla entre la espada y la pared.

Caso de elegir la espada, Rusia debería invadir el Dombás para hacerse con él y proteger a su población mayoritariamente rusófila, salvándola de la extinción a manos de los ucranianos, y hacer al mismo tiempo que Putin pareciera como un tirano ávido de sangre y violador del derecho internacional, justificando de este modo la implicación de la OTAN y su ayuda militar a Ucrania.

Caso de elegir la pared, Rusia tendría que tragar con una Ucrania en la OTAN, o lo que es lo mismo, con los yanquis y sus armas, incluso nucleares, en sus mismas barbas a las puertas de Moscú; es decir, aquello que los EE UU de Kennedy no tragaron cuando la crisis de los misiles en Cuba, año 1962.

Angela Merkel, entre villancicos y polvorones, en un intento prenavideño de reconciliación con su conciencia, ha dejado con el culo al aire a los gobiernos europeos, a los medios de manipulación, a los “analistas” civiles y militares, a directores de informativos que desinforman permanentemente y a políticos de tres al cuarto velando por su poltrona.

Llegados a este punto, con la información y evidencias que tenemos, es probable que una flotilla de teóricos de la conspiración concluyan que muchos escépticos han visto la luz y llegado al convencimiento de quiénes son los malos de la película, quiénes los imperialistas, quiénes los violadores del derecho internacional y, sobre todo, quiénes son los criminales de guerra, ávidos de sangre en estos días de supresión de la verdad, propaganda y belicismo. Algunos teníamos pocas dudas... hasta que llegó Merkel.

Con estos y otros ejemplos de oscurantismo deliberado sobre Ucrania, sigo sin entender por qué España compra gas a Rusia y por qué Putin vende gas a España.

Saludos cordiales.

Cartas

Número de cartas: 49647

Número de cartas en Abril: 11

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador