El problema de la representación en España
No es ninguna mentira si digo que una gran parte de la población ve con recelo a la clase política de nuestro país. Tengo la impresión de que los políticos en España creen que los ciudadanos de a pie les debemos algo o por lo menos es lo que parece cada vez que salen a hablar públicamente. ¿Y sabéis qué es lo más grave de todo? Que siempre están con la palabra democracia en la boca cuando en realidad no les ha escogido absolutamente nadie. Por desgracia en España no existe la representación, porque lo único que podemos elegir es una lista con muchos nombres. Eso es, una lista hecha única y exclusivamente por el secretario general del partido y del que los electores no somos partícipes. Por lo tanto, la amistad, el parentesco o incluso la devolución de favores suelen ser condiciones habituales a la hora de hacer estas listas. A mi parecer, que esto se siga produciendo a día de hoy es escandaloso y poco democrático, como mínimo. Un cambio de sistema político es necesario y podríamos tomar como ejemplo el del Reino Unido, que también gozan de una monarquía parlamentaria, pero con representación real, es decir, los políticos, aparte de ser elegidos por los votantes de sus circunscripciones electorales, son útiles y responden a las verdaderas necesidades de la población de su distrito.
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