Para Marga
Hay una frase de Casaldáliga que define perfecto tu vida: «Al final del camino me dirán: ¿Has vivido? ¿Has amado? Y yo, sin decir nada, abriré mi corazón lleno de nombres»... Todos los familiares, amigos, compañeros y personas que estuvieron cerca de ti. Persona callada, discreta, agradecida, aparentemente seria (sí, era grande su carga), directa, luchadora, valiente. Sus máximas fueron la fidelidad y la generosidad sin pregones. Siempre cuidó de todos nosotros de una forma sutil, elegante, sin alardes, pendiente de todo... todo ello desde la sombra de una fuerza interior y voluntad férrea que nos conmovía y admiraba.
Como médico vivió con pasión la Medicina, hasta que los problemas de salud anularon la posibilidad de trabajar. Aun así, la ejerció toda su vida con todos aquellos que lo necesitaron, aunque también con la pena y ese tanto de frustración inevitable por no haber podido estar como ella había soñado. Nadie quiere la enfermedad como compañera de viaje... Se cumplen ahora 25 años de su trasplante pulmonar, que enfrentó con coraje, serenidad, fortaleza, sin faltar mucho sufrimiento y dolor, que llevó en silencio, convirtiendo (como tenía escrito en el calendario) «el muro en un peldaño», sin quejas, transmitiendo normalidad y tranquilidad. No cargó su mochila a nadie.
Luchó bravo, con esperanza, y como reza la lectura de la celebración de su matrimonio con Jose Antonio (DEP)... «creyó sin límites, esperó sin límites, aguantó sin límites»..., hasta que fueron más fuertes los argumentos de la enfermedad.
Deja aquí a los que tanto quiere... su hija Sara, llena del amor que compartieron, que sabe que los dos solo están «al otro lado», aun en medio de este doloroso silencio y tristeza insoportable.
Claro que hubo también sombras, arrepentimientos, aceptando que se equivocó o no sabía algo, pero esforzándose genuinamente en no volver a cometerlos.
Una gran mujer, que ha dejado huella en nuestras vidas y que nos invitó al despedirse, con la entereza y valentía que la caracterizaron, a disfrutar de la vida, vivirla intensamente, ser felices, enfrentándola con orgullo, impulso y sin miedo como ella nos enseñó.
Un abrazo infinito.
Tu hermana.
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