Nomofobia: miedo a estar sin el móvil
Es curioso cómo mi hija de 6 años cada vez que le hacemos una foto a ella o a algo que estamos viendo, lo primero que pide es verla en la pantalla del móvil. Aunque lo acabemos de presenciar o incluso ella sea la protagonista. Es obvio que no es innato, es porque nos ve hacerlo a diario con el teléfono móvil.
Hay estudios que indican que el 65% de las personas no pueden salir de casa sin el teléfono o que lo miramos más de 100 veces al día. Curiosamente esta dependencia está acentuando el distanciamiento entre las personas. Es una tecnología que nos permite estar cerca de los que están lejos físicamente, pero a la vez nos aleja de los que tenemos cerca físicamente.
Este distanciamiento afecta también a nuestro día a día. En el transporte público, en los aviones, salas de espera o incluso en el breve trayecto del ascensor, sacamos el móvil para conectarnos con millones de personas alrededor del mundo, antes de interactuar con la persona que tenemos al lado, sea conocida o no.
Es cierto que hay que reconocer las ventajas de la comunicación digital y de los dispositivos móviles, pero no hay que olvidar el contacto directo con las personas. Hay que encontrar el equilibrio perfecto entre las dos formas para relacionarnos, que actúen de forma complementaria, porque es lo que estamos enseñando a nuestros jóvenes.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

