La audiencia no es en absoluto soberana
Ni mucho menos. Más bien diría lo contrario, porque si por soberano o soberana entendemos tener poder sobre algo y si ese algo es la televisión, o, para ser más exactos, las diferentes cadenas de televisión a las que accedemos para ver determinados contenidos, tendremos que convenir que poder, lo que se dice poder, podemos más bien poco, si acaso el poder decidir sintonizar con tal o cual canal y de utilizar el mando discrecionalmente.
Que somos audiencia no tiene discusión alguna, si consideramos audiencia a un grupo de personas que ven un programa de televisión, como tampoco la tiene que nuestra opinión vale un pimiento. En todo caso, lo que vale, para las cadenas, es que las visitemos, aunque sean visitas de médico, porque por el simple hecho de teclear un número específico de canal pasamos a formar parte de ella, o, lo que es lo mismo, de un porcentaje que les da mayor o menor valor a los programas y que a efectos de inversión publicitaria o de patrocinios es determinante.
En otro orden de cosas, me pregunto por qué hablamos de audiencia y no de televidencia. Tendré que consultar el Diccionario de la Real Academia para ver si me saca de dudas.
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