Racismo y falta de respeto
Siempre defendía que los españoles no éramos racistas, al menos no más que el resto de ciudadanos de cualquier pais; ahora tengo muchas dudas al respecto, me explico:
tengo un hijo que lleva varios años trabajando por varios países (Singapur, Venezuela, Perú, México, y ahora desde hace unos años en Colombia). En todos esos años, tanto en un país como en otro, se encontró como en casa, jamás ha tenido un percance por ser extranjero, todo lo contrario, se encontró con gente maravillosa, siempre educada y presta a ayudarlo en todo. Incluso se llegó a enamorar y casar con una gran mujer colombiana.
Hace un mes compraron un piso en Gijón, el cual necesitaba de alguna reforma interior. Sacaron los permisos requeridos, estudiaron cada legislación pertinente, llegaron a informarse a fondo con las autoridades municipales. Pues ya desde el minuto uno de ponerse en obra, se encontraron con vecinos y vecinas dispuestas a ponerles obstáculos, todo sin educación alguna; colocaron un mensaje a los vecinos pidiendo disculpas por los ruidos pasajeros durante unos días de obras, que si hubiera alguna urgencia (por enfermedad, trabajo...) les avisaran para aplazar las obras o cambiar horarios. Pues con todo y eso, solo encontraron impertinentes quejas, malos modos y una falta de educación que hace dudar de la actual amabilidad de nadie. Incluso les quitaban el cartel, llegaron a escribirle (en el mismo) mensajes de un racismo alarmante, alguno incluso le llegó a decir a su mujer (por tener rasgos latinos) que ella se callara. Yo no estaba presente, de lo contrario ese energúmeno hubiera escuchado alguna palabra que no le hubiera gustado mucho.
De una sociedad que ignora y abandona a sus abuelos, que saca leyes protectores de perritos por encima de las que tiene cualquier anciana, no se puede esperar más que imbéciles con los que tenemos que convivir. Pues no señor, a la estupidez la tenemos que combatir, ya que el estúpido se crece con el silencio de las personas educadas.
Mucho tenemos que cambiar, nos pensamos mejores de lo que somos, el racismo en España y Europa está en creciente aumento, mientras las administraciones permanecen ajenas a comportamientos de ese calibre.
Me niego a seguir impasible, a contemplar el aumento del racismo, la xenofobia, la misandria, la misoginia, las manadas de violadores, la defensa de los animales por encima de las personas, la insolidaridad, la mala educación, los agresores, los energúmenos... A todo eso debemos, deben las administraciones poner todos los medios para frenar esta ola creciente de falta de valores y de respeto.
Todo está en la educación de base, la disciplina debe imponerse, debemos devolver a profesores y mayores esa potestad de autoridad sobre los niños y jóvenes.
Una sociedad que no respeta a sus mayores y profesores es una sociedad podrida y pérdida.
Ya no esperamos empatía de nadie, solo respeto y respeto.
La vida en las ciudades se cargó la convivencia, la vecindad se limita (y no siempre) a un saludo cumplidor al encontrarse en el portal. ¡Qué pena de gentuza somos!
Sí, gentuza; cuando un vecino llega nuevo, antes, los vecinos se presentaban para ofrecerse a ayudarle en lo que necesitara. Ahora se esconden unos de otros, se miran y critican por la espalda, se duda y desprecia la relación de vecindad.
Mucho que aprender de nuestros abuelos y de otras culturas. Vivir sin relacionarse con el entorno es despreciar la convivencia vecinal.
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