San Diego, un nuevo mártir el sacristán de Algeciras
El último mártir de la Iglesia es un sacristán.
Cayó a los pies de María Auxiliadora en la tarde del 25 de enero abatido por la cimitarra cainita de un almohade. Las fuerzas del anticristo quieren arrasarnos, destruirnos, purgarnos. Nos llaman los locos de Cristo, pero Él está ahí. Vencerá y reinará. Santo. Santo súbito. Un humilde sacristán de Algeciras. Frente a la morisma que nos quiere invadir. Vuelve don Opas y don Rodrigo el felón llorará la muerte de la patria. El moro ha entrado en España, chiquitos. ¿No lo sabéis? Pese a vuestras disquisiciones y tertulias de los inmersos en la palinodia global, tenemos un nuevo mártir: el humilde sacristán de la Iglesia salesiana ruega por nos. Diego Valencia, tu nombre está escrito con sangre y agua bendita. En una hora triunfal.
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