El subidón de las pensiones
Por fin los pensionistas recibimos por correo postal el informe del importe de nuestras pensiones para el año 2023 y la consabida carta que el ministro del ramo tiene a bien acompañar al mencionado documento recordándonos que gracias al actual Gobierno las pensiones tiene garantizado el mantenimiento del poder adquisitivo; ante tal afirmación, a más de un malicioso como yo se nos escapa una sonora carcajada. Señor ministro, le ruego me disculpe, pero como estoy seguro de que usted sabe que tengo motivo para tomarme lo que usted me dice más como un cumplido que no lo que se ajusta a la pura realidad, pues doy por hecho que me estará entendiendo.
Para empezar, yo no reparo en el porcentaje en bruto que aplica como subida a mi pensión, sino directamente sobre el neto, que es lo que cobro cada mes, y en mi caso paso a cobrar exactamente un 7,3% más que lo que cobraba hasta diciembre del 2022; luego el 8,5% ya empieza a dejar plumas por el camino, y no es otro el motivo que la retención del IRPF, que al tratarse de un impuesto progresivo, a más volumen de renta mayor tipo impositivo, lo que quiere decir qué, con la bravata que ustedes se dan de subirnos las pensiones como nunca antes, también es la Hacienda pública la que está recaudando más de lo que hacía hasta ahora a nuestra cuenta. Por si esto fuese poco, resulta que como los pensionistas por nuestra edad arrastramos un montón de dolencias y nuestro sistema de salud pública dejó de funcionar debidamente y prácticamente nos tienen desatendidos y nos obligan a acudir a la sanidad privada, pues en eso se nos va otro buen pico de nuestra pensión; quien ponga en duda lo que estoy diciendo que pruebe a que su médico de primaria le desvíe a especialidades, ya verá si acabará gastándose sus ahorros en pagar a la privada o no.
Cuando ustedes sacan pecho presumiendo de lo bien que nos tratan a los pensionistas en comparación a la tacañería con que nos revalorizaban las pensiones los gobiernos de la derecha, deberían decir también que entonces la inflación se estaba quieta, era cero e incluso algún año negativa; por el contrario ahora tenemos el dato de inflación de los alimentos entorno al 16%, de modo que díganme ustedes de qué nos sirven sus rimbombantes subidas de pensiones si de otra parte nos obligan a gastarlo en lo que antes teníamos a coste cero, como era el acudir a una sanidad pública, que funcionaba en unos tiempos de espera más que aceptables, en comparación con la lentitud y dejadez con que nos tratan ahora. Seguro que ustedes y sus simpatizantes y "pesebreros del sistema" -con perdón- me van a tildar de facha, que es lo primero que se les ocurre a muchos en cuanto uno les dice lo contrario de lo que ustedes hacen y piensan; nada más lejos de mi manera de pensar. Como asalariado que fui toda la vida, estaría orgulloso de ver una izquierda en el poder que funciona y se preocupa de lo verdaderamente social, pero en mi opinión todo va en dirección contraria para poder pensar lo opuesto de cuanto acabo de exponer.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

