Dependencia
Desde el origen de los tiempos, y por tanto mucho antes de que apareciera el Gobierno de Zapatero, ya existía en la Naturaleza una ley universal de la dependencia, o, por mejor decir, una ley de la dependencia universal. El pensamiento griego, empeñado en descifrar la formación del cosmos, teorizó ampliamente sobre el particular dejando bien sentada la tesis de que la Naturaleza toda es el resultado de un proceso evolutivo a partir de un "arjé" o principio primordial. Concretamente Anaxágoras, con su teoría de las homeomerías, establece la tesis aparentemente simple de que "todo está en todo" (interrelación cósmica impulsada por una ley que podríamos denominar "ley de la simpatía universal"). Decir interrelación es tanto como decir interdependencia. Podemos intuir esta relación de interdependencia entre los reinos animal y vegetal, entre este y el mineral, así como también entre los individuos que componen dichos reinos. Si fuéramos capaces de reconstruir el árbol genealógico completo de cada uno de nosotros, llegaríamos a la conclusión de que todos somos hijos de una misma fuente reproductora, ya sea que le llamemos Adán y su Costilla o que le llamemos Dios Padre (y Madre) en el contexto judeocristiano occidental. Tal coincidencia genealógica debería haber sido utilizada por la humanidad para crear una religión natural basada en la fraternidad universal y en el respeto mutuo entre todos nuestros semejantes.
Decir dependencia no significa, sin embargo, negación de la independencia. Biológicamente el tiempo de gestación representa el mayor ejemplo de dependencia imaginable. Pero casualmente esa dependencia da lugar al mayor ejemplo de independencia igualmente imaginable: la aparición del individuo, que no por ello deja de seguir siendo dependiente, pues es bien sabida la indefensión con que venimos al mundo, especialmente los humanos. Pero de nuevo esta dependencia desemboca en una nueva independencia: la emancipación necesaria al individuo para desarrollarse como tal, sin que ello signifique en absoluto ruptura del vínculo paterno-filial. La emancipación, en condiciones normales, no solo no rompe ese vínculo, sino que lo refuerza. Y lo que vale para el individuo biológico vale igualmente para el "zoon politikon", esto es, para una colectividad de individuos libres socialmente organizados. Una colectividad políticamente madura, poseedora de una clara conciencia identitaria, debe tener la opción de emanciparse y gobernarse por sí misma. Obstinarse en impedirlo por la vía de la fuerza solo puede acarrear daño, sobre todo para el que la utiliza. Pero la opresión política prolongada ("ya callarán"), utilizada como táctica disuasoria de un derecho legítimo o como arma demoledora de una determinada cultura, es tan censurable o más que la propia violencia física. La ofuscación dominante en una buena parte de políticos de este país les impide comprender que la verdadera unidad (no la aritmética) se basa en el reconocimiento de la pluralidad, no en la eliminación de la misma.
A lo largo y ancho de la geografía mundial son numerosos los pueblos que están sufriendo la peor de las violencias por pretender o por defender su soberanía. El salvajismo de la guerra se extiende por doquier y con ello la constatación de que el "homo homini lupus" representa la naturaleza real de una especie que bien podemos considerar como fallida. Según el famoso mito platónico de Prometeo, la creación de la especie humana resultó problemática desde el principio, ya que presentaba carencias muy importantes para la supervivencia, siendo la principal de todas la de la sabiduría política. Zeus trató de corregir esta deficiencia entregando a los humanos el sentido del respeto (pudor) y de la justicia. Sin embargo, parece ser que estos han sido incapaces de asimilar tales dones esenciales.
[...y sucedió que, pasado algún tiempo, Prometeo, por encargo de Zeus, se desplazó hasta el mundo de los mortales para comprobar si todo marchaba correctamente. No tardó en regresar al Olimpo horrorizado de cuanto había visto. Ante la asamblea de los dioses refirió los desmanes de los hombres por el mal uso de los dones recibidos: desprecian el sentido del respeto y de la justicia; envenenan las aguas, el aire y la tierra; utilizan el fuego robado para fabricar armas de fuego muy mortíferas, con las que exterminan a las otras especies traficando con sus pieles, sus cuernos, sus dientes... y no conformes con eso, se están matando entre sí. No conocen otra ley que la del más fuerte... El relato se interrumpió bruscamente con la aparición de un objeto extraño sobrevolando por encima de sus cabezas, una especie de huevo gigante tatuado con barras y estrellas que de pronto comenzó a hablarles: "Estamos en viaje de turismo espacial y a la vez explorando el universo por si encontramos algo aprovechable. Conocemos vuestros poderes mágicos. En nuestro próximo viaje vendremos equipados con drones asesinos para la conquista del Olimpo. Veremos de lo que os sirven vuestros poderes". Zeus, sonriendo, murmuró: ¡Insensatos!].
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

