La Nueva España » Cartas de los lectores » Las secuelas de perder el mando

Las secuelas de perder el mando

4 de Febrero del 2023 - Enrique Stuyck Romá (Madrid)

Si llegamos a casa y no encontramos el mando que buscamos para ver la televisión, para poner en marcha el aire acondicionado o para cualquier otra función para las que están pensados, podemos llegar a desesperarnos, y cuando al fin lo encontramos detrás de un mueble o entre cojines, sentimos una alegría inmensa, como si hubiéramos descubierto un tesoro.

Hay mandos que pulsamos solo una vez al día, y si ese día hace más de 40 grados y no damos con él maldecimos nuestra suerte, pero el mando de la tele es otra cosa. Es un mando que siempre queremos tener a mano, que perdemos continuamente, y si cuando lo encontramos no tiene pilas porque las ha pillado algún listillo, porque a ese listillo se le hayan gastado las pilas del suyo, ya tenemos lío.

Pero lo peor de todo no es perder el mando de la tele, del aire acondicionado o de cualquier otro aparato para el que se requiera su función, lo peor es perder el mando, perderlo de verdad, perder la autoridad, que ese es el verdadero mando, ese es el mando que cuando se pierde no se vuelve a encontrar jamás.

Cartas

Número de cartas: 49636

Número de cartas en Marzo: 213

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador