"Cinco lobitos"

5 de Febrero del 2023 - Ángel Arasanz Ascaso (Gijón)

No sé cuántos premios obtendrá la película "Cinco lobitos" en su recorrido festivalero, pero yo me premié a mí mismo viéndola dos veces en el cine con personas y en ciudades diferentes.

La directora logra que la ficción y la realidad se unan desde el primer minuto. El espectador piensa en entrar en escena, saltar dentro de la pantalla y aportar su experiencia, ser un actor más. Como en "La rosa púrpura de El Cairo" de Woddy Allen pero al revés. Lo que los cinéfilos frikis consideran algo raro y metafísico, un centro de gravedad atrayente que genera el cambio de roles en el espectador o en los protagonistas. Metalepsis, le llaman.

Y el universo del filme gira en torno a una madre joven que con descarnada inmadurez no puede entender lo que es ser madre ni pareja ni hija ni nada. Los pilares vitales de la niña están basados en el "cuchichuchismo", que es como yo llamo al ensueño de ser madre o padre pensando que se trata de aquellos “tamagotchis" del pasado o un juego sin reglas a lo "Baby Mocosete". O una experiencia divertida a lo "Tiktok".

Nada más ajeno de la realidad. Ser madre es una renuncia constante al propio mundo y un servicio íntegro a todos y a todas los planetas que giran alrededor.

Un cambio vital súbito, desgarrador, en el que -disculpe el feminismo- el liderazgo no es compartido porque siempre la madre es la primera y estará dispuesta a todo antes que nadie. En épocas pretéritas esto se lo contaban las madres a las hijas antes de que estas últimas fueran madres. Esto era cuando las hijas escuchaban a sus progenitoras siguiendo la máxima milenaria de que no puedes enseñar a tu madre (ni a tu padre) a hacer hijos.

Y, como es lógico, la profundidad de la trama solo puede ser sentida, escrita y dirigida desde la óptica de una mujer y nunca jamás por un hombre. Igualdad sí, pero la biología se impone muchas veces. Por experiencia sabemos que las familias que mejoran social o económicamente lo hacen porque hay "matriarcados" o madres coraje en la sombra o en el sol, poco importa, ya que el resultado es exitoso.

Recuerdo cuando en la India nos explicaban que los microcréditos se los concedían solo a las mujeres ya que eran la garantía de desarrollo familiar y de cobro asegurado. Añado una hipérbole terrible que escuché en Colombia que espero sirva para ejemplarizar mi argumentación de que en todas las partes del mundo es la misma historia: "Madre no hay sino una, pero padre es cualquier hijueputa".

Y en el filme, después de todos los conflictos, la joven madre comienza a madurar, a empatizar con su "amá" y a ver con claridad el papel discreto, en segundo plano, de su padre, repleto de cariño y apoyo hacia ella. Amor de padre cómodo, frío, inexpresivo, sincero y sufrido.

Las tensiones con su pareja son de alto voltaje, ya que el tercer tripulante absorbe tiempo, cuidados, plata, cambio de hábitos y pocos ratos buenos. El niño es y será "la madre de todos los dolores y alegrías" mientras vivan. Una aventura ardua en la que, además de aportar mucho esfuerzo y cariño, siempre hay que tener grandes dosis de suerte, digan lo que digan los nuevos educadores de Google.

La brillante directora, Alauda Ruiz de Azúa, dijo con gran acierto que era una película para adultos.

Que en 2008 se modificara la ley de financiación al cine español y se hiciera paritaria tiene sus ventajas, ya que llevamos años de creaciones femeninas de mucha calidad. Faltaba la mitad de la historia por ser contada y celebro que haya venido para quedarse.

Espero que de una vez superemos y olvidemos ese cine infantil laureado por y para hombres, de granos, tetas y culos, disfrazado de moderno pero tan casposo como intolerante.

Cartas

Número de cartas: 49636

Número de cartas en Marzo: 213

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador