La Nueva España » Cartas de los lectores » El aborto, ¿un derecho?

El aborto, ¿un derecho?

15 de Febrero del 2023 - José Viñas García (OVIEDO)

En el momento que esté asentado en una ley, es un derecho, pero ¿de qué derecho estamos hablando?

PSOE, Podemos y confluencias separatistas son los que la apoyaron, aunque impulsada desde el Ministerio de Igualdad con añadidos a la ley anterior de ZP que trece años después el TC avala después del recurso interpuesto por el PP a esa ley de plazos.

Dichos añadidos: hasta la 14 semana aborto libre y voluntario de la mujer, con otros supuestos a partir de esas 14 semana si hay riesgo, malformación, anomalías o enfermedades graves. Más la no necesidad de permiso paterno a partir de los 16 años. También regula la objeción de conciencia, y bajas por regla dolorosa y preparto a partir de la 39 semana de gestación.

Todo eso, al convertirse en ley, es un derecho de toda mujer. Pero no impide que entre en contradicción con otra ley sacada de la chistera por los mismos como es "la ley en defensa del bienestar animal". Esta tropa de políticos, liderados por Belarra e Irene Montero, ponen en más valor las mascotas que un niño por nacer. O lo que es lo mismo, a los animales por encima de las personas.

Que conste que algunas cosas de ambas leyes las suscribimos todos, por qué no ceñirnos a esos supuestos en el caso del aborto (malformación, peligro para la madre o el feto y por violación); el niño que lleva la madre dentro no es su cuerpo (como algunas cantan con tambores y cornetas por la calle, como si esto fuera juerga), no le pertenece para voluntariamente deshacerse de él sin cometer un asesinato en toda regla cuando se hiciera sin dichos supuestos asumidos por todos. Qué decir de los médicos, que están para sanar y ayudar a nacer, implicándose en matar una vida antes de que nazca siquiera. Respeto esa ley, no podría ser de otro modo, pero mis valores morales me impiden aceptarla tal y como está redactada sin supuestos hasta la 14 semana. Deben existir causas graves para impedir que un niño nazca. Poner remedios antes es lo preciso. Venimos a esta vida precisamente a concatenar vida, a dar vida; de lo contrario, el mundo este se extingue. La mujer tiene ese insuperable atributo y posibilidad, el dar vida a la vida, no puede ser partícipe de impedir que un hijo suyo viva la vida que su madre le confirió a ella.

El Estado debe velar por ello, por proteger siempre, en todo lugar y momento, la vida; legislar facilitando lo contrario es distorsionar el poder. No podemos sentirnos orgullosos de tener que respetar leyes así.

Sobre las mascotas, tienen que regular la tenencia en pisos, hacer una evaluación a quien las tiene, penar maltratos, etcétera. Pero nunca deben estar los derechos de los animales por encima de las personas. ¡Jamás! De lo contrario, estaremos destruyendo la sociedad, convirtiéndola en inhumana, salvaje y petofílica.

Hoy toca contrastar estas dos leyes, pero queda una aún más contradictoria por necesaria, no la veremos jamás, a cambio les damos la eutanasia; es una ley en defensa de los ancianos, ¿verdad que deberían estar antes que los animalitos? Antes que regular envenenamientos y abortos.

Dejamos la política en manos de niñatas, todos sabemos que los principios morales a esas edades se interpretan con la osadía de la inexperiencia y la testosterona que nublan las ideas concisas y precipitan otras no tan sensatas. ¿Quién no cometió imprudencias de joven que vistas con más edad ni se les ocurriría por lo más remoto volver a repetir? Por eso no podemos dejar la responsabilidad a imberbes, la política es lo más serio de entre todas las cosas importantes, nos va en ello la estabilidad, la defensa de valores, el respeto por la vida, el apostar siempre por ayudar, apoyar, sanar... Jamás el matar debe entrar en nuestra mente; en ese momento estaremos cerca de convertirnos en muy miserables, no merecíamos que nuestra madre nos pariera.

Confeccionar leyes es cosa de mayores, no de personas que les falta edad, capacidad, experiencia, personalidad y preparación.

¿Qué progresismo es apostar por la muerte?

Ya casi los curas no dicen nada, los jueces tampoco se atreven; cuando se interpone recurso de amparo ante la justicia los tribunales superiores avalan las leyes por temor a quedar mal o fuera de moda.

Lo siento, “que se pare el mundo que yo me bajo" (Groucho Marx).

Cartas

Número de cartas: 49636

Número de cartas en Marzo: 213

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador