Sucedió en Denver
He leído en Google una noticia según la cual una chica residente en Denver había ido a Urgencias por un dolor abdominal que llevaba aguantando tres días y se quejaba de que había tenido que pagar una factura de 1.300 dólares, y comentaba lo bien que estamos los españoles, supongo que porque nunca ha pagado una factura de la Seguridad Social. Me extraña este comentario, porque la sociedad americana en estos casos es más dura, antes de atenderte te preguntan o se enteran de si se posee un seguro que cubra la factura; es más, si un señor necesita una prótesis y no lo cubre su seguro, se queda sin ella, y, por supuesto, no se pagan los seguros a los árabes, italianos, españoles, etcétera. Es así, es la cuna del liberalismo, una persona, en cuanto nace, hay que hacerle un seguro de enfermedad, otro de vida... e incluso cuando se consigue un trabajo se negocia el seguro de enfermedad como parte del sueldo.
Ahora me gustaría hablar de mi caso. Mi mujer cotizó 40 años a la Seguridad Social, yo 32 años, mi hijo va por los 12, mi hija unos 10 años; es decir, hemos cotizado entre todos unos 94 años a la Seguridad Social. Bueno, pues además contraté un seguro privado de enfermedad hace 37 años para los cuatro, y lo hemos utilizado muchísimo, sobre todo yo, que tengo una incapacidad permanente junto con una minusvalía del 65%. Imagínense los miles de euros que ha recaudado la Seguridad Social de mi familia durante todos estos años, y casi sin gastos además, de los miles de euros de un seguro privado de familia.
Bien, vamos al final. Mi hijo ha necesitado un medicamento de 120 euros, y la inspección médica, después de 90 años de cotización, se lo ha denegado.
Yo le diría a la chica de Denver: ¿qué es mejor, pagar obligatoriamente o tener un seguro privado?
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