Ley trans, ¿funcionará realmente si no hay psiquiatras y psicólogos detrás?
Ya ha aparecido la primera denuncia tras esta ley trans, que no ha tenido tiempo en pensar qué va a ser de estos menores cuando ese cambio de sexo haya llegado a su final. Lo pregunto porque ya van saliendo casos en UK en los que estos niños han tenido muchos problemas de salud derivados de estos tratamientos tan sumamente fuertes y duros, que transforman todo nuestro cuerpo y nuestra mente. Poniéndome en las mentes de estos niños y adolescentes, se me ocurren las siguientes ideas:
1- Niños y adolescentes que van a odiar ese cuerpo que no reconocen y que pueden llegar a sentirse mutilados porque no llegan a entender qué ha pasado en sus vidas y en qué medida les va a afectar a su día a día y a su entorno de colegio, instituto, Universidad o a su ocupación profesional cuando este cambio lo hacen siendo adultos.
2- Cuando ellos, niños y adolescentes, vean que donde algo colgaba o no colgaba, ya está otro aparato que no tiene nada que ver con lo anterior, léase vagina, pene, vulva y demás, ¿qué pasará por sus mentes? ¿Se aceptarán?
3- Se me ocurre otra posible situación, ¿alguien les informó que no van a poder procrear ni reproducirse, que nunca pondrán una semilla para crear un bebé en el vientre de una mujer, si es un trans que antes era mujer? ¿A un niño o un joven que es trans y se convierte en mujer, alguien le ha informado que nunca tendrá la más mínima posibilidad de ser madre porque ese vientre nunca podrá albergar un ser vivo en su interior? Me temo que la respuesta es no, o quizá no se les informó claro y de una manera pertinente.
4- Estas personas que promueven estas situaciones, políticos, gentes a los que los demás les importan nada multiplicado por cero al infinito, habría que pedirles que hagan una ley que obligue a estos menores y a sus padres, que son sus ángeles de la guarda, quienes están ahí para protegerlos de los desaires y dolores de la vida, que pidan las máximas garantías de que sus hijos están seguros al cien por cien, no hay otra manera de acometer una batalla tan grande y dura como esta, que les va a transformar y alterar la vida a un nivel inimaginable. Es mejor esperar más tiempo que acelerar y equivocarse, luego no hay marcha atrás nunca.
5- Los padres han de pedir ayuda psiquiátrica y psicológica también para ellos mismos, porque este asunto es una batalla familiar, que si todo se soluciona y sale con una aceptación positiva de ese cambio de sexo, vale, todo bien. De lo contrario, si tras todos esos cambios hormonales, cambiar su cuerpo de arriba abajo y negarles para siempre la oportunidad de ser padres o madres, sin poder concebir ni dar vida a otro ser humano, este cambio afecta a la vida emocional, física, psicológica y psiquiátrica de esos niños y jóvenes, todo habría sido en vano.
6- De todas formas, hay un “cambio de sexo” mucho más fácil en España, y prometo que no es ninguna broma. Consiste en lo siguiente, basta con ir al Registro Civil y reconocerte mujer, aun siendo de sexo masculino. Esto implica que, si vas a la cárcel, te encerrarían con mujeres, que no tienen pene. Y este des-gobierno aún sigue pilotando un país que se muere, lleno de hambre, miseria, personas subsidiadas que comen de su mano.
Mi carta se acaba aquí, no hay nada más que añadir, esto es un mínimo de pan para hoy y muchísima hambruna para mañana y años venideros. Les deseo mucha paz y mucho bien, por favor, pórtense bien, y, sobre todo, que lo pasen excepcionalmente bien. Sean muy felices, recarguen las pilas todo lo que puedan. Esta semana les dejo con la siguiente canción, “Handle it with care”, de “The Travelling Wilburys”. No creo que se sientan decepcionados y añadirá un poco más de alegría a nuestras vidas. ¡Hala, con Dios!
P.D. Esta carta está escrita con todo mi respeto y todo el cariño del mundo a estas personas en un momento tan tan crucial y complicado en sus vidas. Les mando un abrazo muy grande.
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