La Sanidad pública en Asturias, en plena descomposición
Todos somos partícipes de la descomposición de nuestra sanidad pública, es cierto, los usuarios quedaron desplazados por completo, pasaron de ser la pieza fundamental de este sarao a no pintar nada. Se les falta al respeto en la misma cara, se sienten como intrusos a la hora de pedir citas y soluciones a sus males. Quejas, denuncias, ¿a quién? Al maestro armero. Nunca antes pasó.
Las administraciones son culpables del 70% del mal funcionamiento, les pedían financiación y en Asturias (que no funciona mejor que otros lugares) se presumía de ser la comunidad que más invierte en sanidad por persona, luego que si faltaba personal, "profesionales" también ha sido la que más contrató, en el subyacente latía la parte económica, pues también se la dieron en ese apartado de guardias... Pues nada, que ni por esas. ¿Díganme ustedes el porqué funcionaba todo medianamente bien hace 30 años y ahora con las nuevas tecnologías solo hay atascos para todo.
¡Ya les vale! Los gobiernos deben poner pies en pared y cambiar direcciones, gerencias, mandos... Y hacer una planificación seria y obligada para todo quisqui.
Los profesionales no paran de quejarse, lo siento, algo de culpa les corresponde. Sé que suena fuerte, por todos esos que se dejan la piel cada día, pero hay mucha mandanga también. Se debe poner freno, una sanidad tardía no es sanidad ni es nada. La destruyen en beneficio de la privada, privada que ejercen muchos de ellos complementando faena. En su parcela pública, meses y años de lista de espera; en la privada te reciben al día siguiente, los mismos y por lo mismo. Luego, cueles de familiares, amiguetes, vecinos y los privados, no queda espacio para los paganinis. Solo es efectiva en tiempo y forma para ustedes.
Debemos remunerar y ascender por implicación y hasta despedir por dejadez y negligencia. ¡Ya está bien! No puede una colonoscopia o resonancia esperar meses y años. No puede un paciente pasar meses en un laberinto de espera antes de ser diagnosticado, tratado u operado. Las carencias no las sabemos desde fuera, la pachorra, la contemplación y la dejadez, sí.
Las administraciones son las culpables por no solucionar esas carencias y acabar con los que trastocan todo. Los buenos profesionales deben ponerse al frente y denunciar esas carencias ante la justicia, nada de huelgas, que empeoran todo. ¿Qué hacen los sindicatos y tantos liberados? Ya suena todo a cachondeo si no fuera que por el medio se van dejando de atender enfermos en su justa medida y a tiempo.
Aquí el problema es la falta de atención a tiempo a quienes se deben todos ustedes. ¿Lo entienden? Lo demás son singladuras de organización y funcionamiento. No las deben padecer los pacientes, deben solucionarse fuera del horario laboral con sus representantes y las administraciones.
Aquí la única normativa que importa y todos la pasan por entre las piernas es la atención al paciente. Este armatoste público solo tiene sentido por y para los pacientes sin discriminación o preferencia por razón de parentesco o afinidad; solo por urgencia. ¡Ya, ya les vale! Para sus otras reivindicaciones laborales y económicas tienen sindicatos y liberados, ustedes a trabajar como todo hijo de vecino, tienen una profesión encantadora, muy valorada y son respetados por todos, no se devalúen tanto, caray. Se creen estar por encima del bien y del mal, creo que hasta miran de reojo por encima del hombro a las demás profesiones. Mucho daño hizo la pandemia en su ego, se les aplaudió como héroes, cuando solo cumplían con su obligación. Lo siento, tenía que decirlo. Ustedes desde dentro saben mejor que nadie dónde está solución, seguir empeorando todo, mejor cerramos todo el chiringuito.
Antes había complicidad mutua y sintonía con el especialista de turno, ahora es más frío todo, como ir a cambiar la rueda al coche. Creo que me estoy volviendo mayor.
Fíjense que no entramos en aquellas campañas de prevención. Ahora estamos en las de desatención.
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