¡Ojo! No podemos dejar ganar a las derechas
Escuchando un programa político de televisión española oí a un analista económico decir que para la sostenibilidad de las pensiones debieran bajar las máximas un 30%, las medianas un 15% y dejar como están las pequeñas, uno se da cuenta en manos de quién estamos. Está claro, ¡acertó el adivino!, ya que no le dio por decir que bajarlas un 50% o dejar de pagarlas: "Acabándose el perro, se acabó la rabia".
Entre otras, decirle señor Juan Ignacio que quienes posibilitaron el mantenimiento de las pensiones hasta ahora fueron esos a los que usted dice que deben bajar la pensión entre un 15 y un 30%, le recuerdo que con sus cotizaciones pagaban las pensiones de entonces y aseguraban una pensión más digna para su futuro, ese que usted les quiere negar. Igual muchas de esas pensiones pequeñas lo son por no cotizar en sus años laborables en las condiciones adecuadas, pudiendo hacerlo en mayor cuantía; hablo de autónomos que prefirieron guardarse o gastar el dinero en vez de asegurar una pensión más decente para el día de mañana. Sin pretender decir que todo sea así, también hay condicionantes que, por supuesto, hay que resarcir, las pensiones deben ser decentes todas ellas, salvo los caraduras, que siempre hay. Pero cuídense de seguir señalando a las pensiones más altas, son pocas y además merecidas casi todas por su implicación, cotización y desempeñar trabajos más cualificados y peligrosos. ¡Ojo! No se dejen manipular, resulta que del gasto público en políticos no habla nadie. Solo de pensiones. Pues les aseguro que muy pronto todos ustedes estarán dependiendo de ellas. También me queda por decir de las mismas el desprendimiento y la ayuda que generan para las familias, apoyando a hijos y nietos en todos estos años de crisis, pandemias, inflaciones... Los pensionistas en vez de gastárselo para ellos en esos últimos años de su vida -lo tienen merecido- prefieren repartir la pensión con la familia. ¡De eso tampoco vemos a este señor matemático decir nada!
Si añadimos que ese mismo día el PP de Feijóo, de la mano de la patronal, se hacían carantoñas en contra del acuerdo que pretenden las izquierdas para las pensiones, entonces ya no te quedan más dudas, no podemos dejar ganar a las derechas, sería abrirles las puertas a las políticas que todos suponemos.
En democracia hay que respetar las reglas de juego y no tener miedo a lo que la mayoría de españoles decidan, pero ¡ojo! Uno es ser crítico con Pedro y sus socios y otro interpretar que deseas cambiarlos por Feijoó y Abascal.
Para entendernos todos, así nos educaron a nosotros, a reprender a tus hijos primero, luego, cuando veas que otros abusan de ellos, ahí ya no, estarás a su lado. Así me ocurre con Pedro, fui muy crítico con él, sobre todo por mantener a Belarra, Irene y la Pam en el Gobierno. Es imposible soportar a estas tres misándricas en nuestro Gobierno sin sentirse estúpido total por no tener la suficiente influencia para echarlas, por: inexpertas, caraduras, ineptas, acomplejadas, victimistas y puritanas; hacen un daño terrible a la sociedad, la dividen, la manipulan, la victimizan... Colocan a la mujer en una posición inferior y al hombre lo machacan solo por serlo.
Pero a raíz del día de hoy, después de escuchar y ver lo relatado, creo que debo dejar claro que estaré con el PSOE, mi voto lo tiene, pero, Pedro, Barbón... no será regalado, siempre seré crítico con ustedes cuando lo vea necesario.
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