Incertidumbre e inquietud electoral
Siempre que llegan las elecciones generales se tiene más o menos claro a qué partido se va a destinar nuestro voto. Digo más o menos claro porque cuando no se está afiliado a ningunas siglas te sientes con la libertad de decantarte por el de mayor preferencia, pero nunca he tenido menos claro que ahora qué es lo que realmente se va a hacer con mi voto, porque hay motivos más que suficientes para la desconfianza.
Hasta fechas relativamente recientes, tenía la sensación de que éramos los ciudadanos los que decidíamos, a través de las urnas, el Gobierno que queríamos tener, pero nunca había tenido tantas dudas, por el comportamiento de la mayoría de los políticos, que solo actúan en función de sus intereses, de espaldas a quienes les han ayudado a hacerse con sus cargos.
Así las cosas, habrá que ir a votar el 23 de julio porque no hacerlo no es la solución, aunque tener que ir a las urnas con cuarenta grados a la sombra y pensando en las vacaciones no parece que vaya a ayudar mucho a aclarar las ideas.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

