Asaltar impunemente la Constitución
Leyendo LA NUEVA ESPAÑA, el corazón me brincaba como si fuera el de una musaraña etrusca. Ya saben que el corazón de esta miniatura de mamífero late a una velocidad difícil de imaginar e imposible de creer: ¡1.200 latidos por minuto! O lo que es lo mismo, 20 latidos por segundo.
Eso me ha ocurrido después de que Puigdemont tome a Sánchez por sus gónadas y, para empezar las negociaciones de la hipotética investidura de este, le exija, que se sepa, la inclusión de la figura de un relator internacional, la amnistía desde el 9N, un referéndum de autodeterminación pactado y la cancelación de la deuda (70.000 millones).
Pedro Sánchez, nuevamente enfrentado a notables socialistas de “otra generación” como Felipe González, Guerra, Lambán, García Page, Almunia, Odón Elorza o Leguina, nuevamente a lo suyo (que no es lo nuestro), retuerce la Constitución hasta convertirla en un guiñapo, en su beneficio personal.
Un poco más al noroeste, un iluminado Arnaldo Otegi, después de que Zapatero le hubiera nombrado “hombre de paz” y, más recientemente, Sánchez le ascendiera a “hombre de Estado”, propone una república vasca desde el Ebro hasta el Adur, que incluya Euskadi, Navarra y País Vasco francés.
Lo próximo, con la imposición de unos y la sumisión de otros, será darnos de bruces con la exigencia nacionalista de que la Policía y la Guardia Civil sean procesados por el delito de haber detenido y acosado a inocentes, pulcros y pacíficos independentistas, por el motivo inocuo de haber hecho añicos la ley en las calles de Barcelona.
Decía José Bono, ministro de Defensa con Zapatero y auténtico peso pesado del Partido Socialista Obrero Español: “No me ‘incomoda’ que la Constitución (art. 8) diga que ‘las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional’”.
Y añadía: “Me gusta este artículo 8 de la Constitución, y no estoy dispuesto a promover su modificación”. ¿Advertencia velada?
Saludos cordiales.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

