Un cura sin cura
Otro depravado con mente enferma más en prisión por sedar, grabar y abusar sexualmente, que se sepa hasta ahora, de cinco mujeres. Predicar, predicaba, pero con el ejemplo no, porque el tipo en cuestión era un sacerdote de 34 años que ejerció su “oficio” en varias localidades como Melilla, Córdoba y Vélez-Málaga. En esta última localidad es donde le ha pillado la pareja sentimental con la que convivía (“¿What?”) porque le encontró en el piso un disco duro con fotos y vídeos con grabaciones de mujeres aparentemente sedadas o dormidas donde hacía las “prácticas” sexuales a su antojo y se lo entregó a la UFAM. Me pregunto dónde dejó este el famoso voto de castidad y consiguió los medicamentos para dejarlas grogui. Encima se está investigando más en el asunto porque por lo visto llevaba varios años grabando, incluso en viajes programados. ¡Señor!, la gente creyendo que los sacerdotes no saben más que orar, predicar, dar misa y confesar. Eso eso, confesar ha tenido que confesar y no en el confesionario a las feligresas devotas, sino en la comisaría. Ahora las hostias las va a ver de otro formato. En el trullo.
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