Protocivilizaciones incitadas
Las civilizaciones buscan siempre expandirse, chocan entre sí, compiten, se exterminan, decaen, o letárgicas influyen en las que las han ocupado. Mi forma de ver una civilización es una estructura tetraédrica (como un átomo de carbono) con un núcleo estable y cuatro vértices como cuatro puntas de lanza para expandirse frente a otras. El núcleo tendría como partes nucleares: lengua vehicular, tradiciones, cultura ético-religiosa y una ideología constitucional. Y las cuatro puntas de lanza serían: política y gobierno, ejército y defensa, economía y comercio, y creación y comunicación. Emulando a Clausewitz, podríamos decir que cada punta de lanza puede ser la continuación de otra por otros medios. Si se debilita el núcleo de una civilización por un proletariado interno frustrado, se debilitan sus cuatro lanzas enfrentadas al proletariado externo que la amenaza: entonces la civilización se contrae y colapsa. Pero, si el núcleo es firme, será difícil hacerla desaparecer (incluso podría permanecer dentro de otra civilización). A veces, una gran civilización está formada por la unión de dos o más civilizaciones mediante la simbiosis de sus núcleos (ejemplo: la UE); pero solo podrá perdurar en el tiempo si tiene en común y se aceptan las partes nucleares que hacen posible un núcleo fuerte y unido.
Ahora pensemos en la civilización romana, que, por una cuestión defensiva frente a los bárbaros, se dividió en Imperio Romano de Occidente (Roma) e Imperio Romano de Oriente (Bizancio). Ambas (o una sola separada en dos) estaban acosadas por un proletariado externo (bárbaros) y tenían gran profusión de proletariado interno (esclavos bárbaros incluso en sus legiones). Bizancio, con mayor religiosidad y flexibilidad, gestionó mejor a su proletariado interno, al que cristianizó, e hizo alianzas con su proletariado externo, al que cedió reinos a modo de barrera protectora (ejemplo: los búlgaros). Roma lo intentó también con lombardos y francos, y acabó nombrando emperador a Carlomagno.
Roma colapsa en el año 495 y Bizancio es desmantelado en 1475 por los turcos selyúcidas. Las protocivilizaciones que emergen en estos diez siglos (495-1475) marcan la tendencia de lo que ocurre en la actualidad. En ese periodo, tras el hundimiento de Roma, monjes peregrinos fundaron monasterios conservando el latín como la lengua vehicular con la que transcribían tradiciones y el saber, conservando así un núcleo de civilización aletargada; esto, junto al peregrinar de la gente a centros religiosos, hizo emerger protocivilizaciones, a saber: Cristiano-Normanda-Anglosajona; Cristiano-Carolingia; Cristiano-Ibérica; Ortodoxo-Normanda-Rusoeslava. Emerge también otra no cristiana: la Siriacomusulmana; y también, e insertada en todas, se expande en la diáspora la civilización Biblojudía (la nación del libro sin territorio que en aquella época estaba muy ligada a la Siriacomusulmana). También había otras muchas más lejanas como las: Hindobudista; Mongolchamánica; Chinotaoísta; Sintobudista; Africanoanimista; y también las posteriormente absorbidas Amerindias (norte-central-sur). Todas estas protocivilizaciones compitieron queriendo absorber a las otras. Lo hacían de forma belicosa por medio de la institución de la guerra o de forma pacífica por medio de la institución del matrimonio entre los príncipes de sus naciones. Desde la evolución y actividad histórica de estas protocivilizaciones, en estos momentos existe la voluntad de crear dos grandes civilizaciones que, como predice la historia, confrontarán de una forma u otra: la Civilización Occidental (demócrata-liberal) y la Civilización Oriental (autoritario-colectivista).
Ahora mismo están en guerra civil dos partes de la Ortodoxo-Normanda-Rusoeslava de núcleos simbióticos, por querer separarse uno de ellos y adherirse a la Civilización Occidental. A la par, una parte terrorista de la Siriacomusulmana proclive a la Civilización Oriental, está enfrentada a la civilización Biblojudía proclive a la Civilización Occidental, y actualmente defiende un pequeño territorio (Israel) dentro de la Siriacomusulmana. Esa parte terrorista de la Siriacomusulmana causa también terror y guerras en el Sahel y naciones adyacentes de la Africanoanimista. Todo parece diseñado para favorecer a la Civilización Oriental mediante la política de enervar al proletariado interno de la Civilización Occidental debilitando su núcleo (simbiótico con otros) y haciéndola replegarse a posiciones defensivas, encastillándose en su parte de núcleo más fuerte (AUKUS-lengua inglesa y tradición común-) y, al igual que lo hizo Bizancio, usando aliados (la UE, Turquía, Israel, Arabia Saudita, Marruecos...) a modo de barrera de contención, y abandonados a hordas desesperadas de refugiados y emigrantes (consecuencia de hambrunas, pobreza y desastres causados por actos de guerra, terrorismo y cambio climático), migraciones que pueden convertirse en un amenazante proletariado externo. Se percibe netamente que la Civilización Oriental está usando todas sus puntas de lanza: internet, datos e IA (creación y comunicación), exportaciones y compras de deudas públicas de naciones (economía y comercio), alianzas entre políticas autoritarias en el mundo y afinidad con sus gobiernos (política y gobierno), y guerra y terrorismo a la par que incrementa su armada buscando bases y potencia la capacidad terrestre de sus aliados (ejercito y defensa).
Temo que el sueño de esperanza europeo se convierta en una pesadilla para Europa (cuna de las protocivilizaciones cristianas de la Civilización Occidental demócrata-liberal). La gente (proletariado interno) debe reflexionar; porque si se entra en la desmesura suicida (el terrorismo de cualquier tipo lo es) a modo de fatal castigo o venganza, y se usa armamento nuclear... Esperemos que sobrevivan algunos delfines y elefantes.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

