Nos veo cambiados
Fue el catedrático de filosofía de Derecho Elías Díaz uno de los primeros intelectuales
en España en desarrollar el concepto de Estado de Derecho y democracia verdadera.
La Constitución democrática del 78, en su momento y aún hoy una de las más avanzadas
del mundo, reflejaba una sociedad de clases trabajadoras instruidas y con derechos plenos de ciudadanía, derechos individuales y sociales protegidos, garantizados. Una sociedad de clases medias de amplio espectro, con un interés mayoritario por homologarnos con el resto de Europa occidental en todo lo bueno, en cuanto a bienestar, cultura, civismo y oportunidades para la gente, ya no carne de gleba o aparcería de cortijo, discriminación o abismos de desigualdad. Uno, que es memorioso, nacido a inicios a los 70, recuerda una España "¡Hola!" con los Martínez Bordíu, Lola Flores, turistas de Alfredo Landa y caudillo, horror, cosas buenas y malas, no es todo cargar las tintas de modo grueso y maniqueo.
Desde entonces, los cambios han sido más que vertiginosos, hemos pasado del tímido
desarrollismo del recién llegado del éxodo rural a la inteligencia artificial, la Unión Europea, el hiperconsumismo de Amazon, personalizado y costumizado. Del capitalismo de acería y carbón a las start-ups de nuevas tecnologías, la economía zen de emisiones cero, verde, sostenible. De una sociedad muy religiosa a una sociedad de libre menú espiritual y libre mercado, en un mundo-sistema globalizado, donde los estados de bienestar son los restos del naufragio de una izquierda no necesariamente autoritaria o estalinista, sino que, en su momento, buscó la igualdad de oportunidades para todos, una educación y sanidad universales de calidad, la modernización y dignificación de todos los sectores sociales.
Hoy España es un "Estado multinivel", de los más descentralizados del mundo, las
conciencias regionales y nacionalistas siguen pesando, de forma natural, y espero que
nuestro Estado-nación siga perviviendo unas cuantas décadas más, conatos de referéndum a lo Escocia o Québec en Cataluña incluidos. Imbuidos de "ethos receloso y egocéntrico", somos puercoespines y gentes poco amables, cada vez más blindados al compartir, ajenos a ideales colectivos. Tenemos ya, entre nosotros, lo mejor y lo peor de las sociedades ricas complejas, casi multiétnicas, del mundo y deberíamos preservar algo bueno que nos caracteriza, aparte de la saludable dieta mediterránea. Tener algún "modelo español" positivo.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

