De paso
Cada vez que don Juan Carlos regresa a España resurgen las opiniones de que lo hace para ir allanando el camino de cara a establecerse definitivamente entre nosotros, dando así por supuesto que no puede existir otro motivo en sus visitas que no sean las añoranzas patrias. Lo único que dan por sentado los numerosos desplazamientos del rey emérito a Sanxenxo son las cortas visitas de un hombre a sus amigos para disfrutar juntos de un deporte que le apasiona, de una gastronomía espectacular y su regreso a los pocos días a una ciudad como Abu Dabi en la que la falta de dinero te convierte en un desdichado en el infierno, y poseerlo, en un privilegiado en un paraíso de ensueño. Quizá haya encontrado don Juan Carlos la paz definitiva en el extranjero, allí donde pueda disfrutar la vida que le resta, libre del peso de la opinión pública, y no tenga más intención en sus viajes a España que el disfrute de unos días de vacaciones en un país con muchas cosas que disfrutar pero con demasiadas batallas que él ya se puede permitir el lujo de no librar.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

