3 de diciembre: La Dis-Capacidad de Sobre-Vivir
El día 3 de diciembre se dice, no sé si es que se celebra, que es el Día de las Personas con Discapacidad. Sea lo que sea, nos bombardean este día con el tema y a mí personalmente me hacen recordar que la discapacidad de mi hijo ahí está para mantenerle con un "título" que además tuvimos que lucharlo.
Leo en el Facebook del señor presidente Adrián Barbón estas palabras: "Hoy es el día en el que conmemoramos las muchas capacidades que tenemos las personas, la diversidad, la inclusión... Hoy es el día internacional de las personas con discapacidad. Mi deseo: que nadie nunca renuncie a sus sueños. ¡Feliz y reivindicativo día!".
Señor presidente, lo más triste no es tener que renunciar a tus sueños sino el hecho de no tener derecho ni a soñar. Tener que "demostrar" una discapacidad en un niño autista es lo más humillante a lo que tenemos que someternos las familias; el "rezar" cada curso escolarizado para encontrarnos con profesorado con empatía porque con formación sabemos que es una utopía y ¡para qué hablar de un acompañamiento por personal cualificado!
La utopía de la inclusión viene marcada por una "incrustación" en un grupo donde al alumnado con TEA se le mete en una clase sin importarle sus emociones, su estado mental y sin tener derecho a voz porque no hay nadie que le represente como alumno con discapacidad, ya vienen otros a decidir por él.
Las personas con autismo sufren mayor acoso escolar y lo más duro es el que no se les escuche porque el autismo hace no reconocer esas situaciones de acoso.
Hace unos días celebrábamos el 25N y los datos de las mujeres con autismo que sufren violencia de género son una constante en sus vidas, encima de ser mujeres, son autistas y la indefensión ya viene de "serie" en su condición.
Me cansa el año tras año recordar este día de condena, de no cambiar a una realidad que capacite el entorno y nos haga menos "discapacitados"; de ese empeño en "curar" el autismo y de no aceptarlo por la sociedad, de hacernos creer que el término "normalizar" viene de "norma" pero las normas las marcan los que se siente superiores porque no piden a la puerta de los supermercados porque o bien son los que echan las monedas o los que pasan de largo. Normalizar significa la aceptación de la diversidad, de sentirme que encajo en este mundo pero a las personas con autismo se las llena con el "disimula que eres normal" y así se nos juzga y condena con las "normas" de los "normales".
Feliz día de la Mentira, de recordarnos que siempre seremos discapacitados y de que las oportunidades nos las curramos las familias con reuniones, anticipaciones y demostraciones de lo autistas que son nuestros hijos.
¡No hay Capacidad de Vivir, hay Dis-Capacidad de Sobre-Vivir!
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

