Muere un genocida, Henry Kissinger
Muere Henry Kissinger, secretario de Estado norteamericano en la etapa de Richard Nixon y Gerald Ford, y cabe decir que siempre suele hablarse bien de los que se van para no volver. Kissinger no es una excepción pese a poder definirlo sin lugar a dudas como a un criminal de guerra y por ende un infame. El mundo occidental llegó a reconocerle como un Nobel de la Paz.
Un reconocido historiador de la Universidad de Yale, Gred Grandin, le responsabiliza de la muerte de entre tres y cuatro millones de personas por ser autor intelectual del genocidio de Camboya, Timor Oriental, Pakistán, Vietnam y, cómo no, instigador de golpes de Estado en lo que desde siempre Estados Unidos consideró su patio trasero y entre los que cabe destacar el golpe en Chile contra el electo Salvador Allende, propiciado por Pinochet, o al General Videla en Argentina.
Su sentido del “orden mundial” lo sostenían la flota, los bombarderos y las bases en el extranjero desde las que no se dudaba en lanzar ataques contra cualquier país con aspiraciones de soberanía.
En Asturias tuvimos el “deshonor” de recibirle el 30 de diciembre de 1993, invitado por el Ayuntamiento de Oviedo. Su caché fueron diez millones de las pesetas de entonces y su charla era sobre la política internacional.
El Comité de Solidaridad con América Latina (Cosal) convocó una concentración delante del teatro Campoamor que fue recogida por la prensa asturiana bajo el lema “Kissinger asesino, tus víctimas de Vietnam, Laos, Camboya, Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Guatemala... no te olvidan”.
Su feroz anticomunismo -ya desmantelada la Unión Soviética-, o signo que se le pareciera, le llevó a presentar a China como un peligro para la humanidad.
Lo importante para Kissinger era tener a quien lanzar los dardos y pese a las críticas sociales no hubo a quien le faltara tiempo para acudir al teatro Campoamor y aplaudir al genocida.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

