Querer como voluntad y afecto
En los últimos tiempos es habitual que nuestras ciudades y municipios acojan a un grupo de menores no acompañados que proceden del extranjero y se encuentran solos, sin padres y sin ningún referente familiar que esté a su lado. Llegan para buscar una vida mejor y salir adelante, sorteando miles de obstáculos que les separan de la felicidad.
En los municipios más pequeños, el impacto de su llegada es más notorio que en las ciudades. En ocasiones, las cosas no han salido como se esperaban, y estos jóvenes han protagonizado incidentes y altercados que han provocado miedo y rechazo a los vecinos, y una opinión impopular generalizada sobre el colectivo.
Los vecinos defienden lo suyo lícitamente, evidentemente. Ahora, la empatía no está reñida con los intereses personales, y menos con unos jóvenes en una situación tan delicada como la que nos ocupa. Su comportamiento y la manera de entender su nueva situación dependen en buena parte de los esfuerzos que hagamos los lugareños para que se integren en la comunidad y sean aceptados por todos sus componentes. Maneras hay muchas, con un papel relevante de las instituciones y las entidades, pero lo primordial es querer, como voluntad y afecto.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

