Cuando despertó, la autopista todavía estaba allí
Como en el breve cuento de Monterroso, al despertar de su ensoñación el Sr. Alcalde de Oviedo tendrá que llamar a las cosas por su nombre.
Si algún día concluye la obra de reforma del tramo final de la autopista en su entrada a Oviedo, no podrá seguir llamando a las cosas por otro nombre del que realmente tienen.
Un corredor verde de mil metros de largo por veinte de ancho con flores y árboles, surcado por un carril sinuoso para bicis, puede ser un jardín, un paseo arbolado, una zona verde con adornos florales… Pero no es un parque.
Una calzada con cuatro vías y mediana en una caja de hormigón de veinticinco metros pensada y hecha como carretera para automóviles con tres puentes voladizos sobrevolándola ,sin conexiones a aceras, portales, comercios, etcétera… no es una calle.
Una senda de hormigón para caminar o correr al lado o al mismo nivel donde se produce la emisión de gases contaminantes de miles de tubos de escape no es un espacio saludable ni para caminar ni para practicar deporte, a menos que el Sr. Alcalde pretenda crear una nueva modalidad deportiva de alto riesgo, para la salud, claro.
Este anticuado señor se parece cada día más al rey del cuento, sus asesores le dicen que viste el mejor traje y la más bella capa, pero en realidad el rey está desnudo, ni habrá parque ni va a haber calle más que en su cabeza.
Quedará, si es que acaba esta caótica obra, una margen de la autopista más colorida, pero seguirá siendo “nuestra autopista”… porque es el mismo espacio, la misma brecha, la misma trinchera que abrieron las máquinas en los años setenta del siglo pasado y que separó físicamente dos partes de la ciudad, que continuará siendo una barrera arquitectónica impidiendo el paso, la comunicación, la estancia.
Barrera con la que hemos convivido los vecinos más de cuarenta años y a la que él y su consejero personal han aportado más bordillos y vías longitudinales que multiplican los problemas para el paso y la comunicación peatonal entre barrios. Esta reforma no cose los barrios, los “rasga” de nuevo y cuando concluya, si es que lo hace alguna vez, cronificará el problema por mucho tiempo.
Al igual que recordamos el nombre y la catadura del alcalde del que heredamos la mole inservible del Calatrava; la deuda de 30 millones de “Villa Magdalena”, que pagamos todos los ciudadanos; los cientos de anticuadas farolas también de costo millonario o las yeguadas en Benia, en su caso recordaremos a alguien soberbio y rústico que rechazó un proyecto integral de reforma de la zona, el Bulevar de Santuyano, hecho por la anterior Corporación que eliminaba realmente la autopista, por la única razón de que lo habían hecho “los otros”… despreciando no solo el proyecto, sino más de cuatrocientos mil euros ya comprometidos y que pagamos con nuestro dinero los ciudadanos.
Cada día es más evidente que su objetivo principal no era eliminar la autopista en ese tramo, sino crear un nuevo carril que facilitará la entrada masiva de coches y consumidores a ese enorme aparcamiento del centro comercial que él mismo inauguró a la voz de “Voy a llenar Oviedo de gente”… como programa político.
Eso sí que lo está cumpliendo, la ciudad y sus restaurantes están cada vez más llenos de “gente” de paso, claro; los que vivimos aquí nos quedaremos con los problemas que generan las “gentes de paso llenando las ciudades”, por muchos años.
Pero no, Sr. Canteli, usted está desnudo a nuestros ojos, que son los que ven y viven la zona, y así lo recordaremos porque no habrá ni parque, ni calle, ni se mejorará la cohesión social ni la calidad de vida, y cuando despierte de esta ensoñación la autopista todavía estará allí… desgraciadamente.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

