Atrapadas
Me pregunto en qué momento perdimos el derecho a utilizar el espacio público para estacionar nuestro vehículo; algo tan simple y tan inocente si me lo permiten. La zona azul se ha convertido en un arma más de miedo y control a las ciudadanas y ciudadanos, que ya pagamos los respectivos impuestos de circulación en nuestros municipios.
El castigo por incumplir normas absurdas nos paraliza. Lo acatamos todo, sucumbimos a todo, lo pagamos todo, compramos ropa inservible, objetos inútiles, coches que circulan a velocidades prohibidas, pagamos por estacionar, pagamos por trabajar, pagamos por estudiar, pagamos por heredar, pagamos y pagamos... Y tenemos por tener, y trabajamos para comprar, y compramos para acumular, y acumulamos para guardar y esconder tanto trasto inútil; como escondemos nuestros sueños, nuestras aspiraciones, nuestro tiempo, nuestro disfrute, nuestras emociones, nuestros sentimientos por miedo a no encajar, por miedo a que nos rechacen, por miedo a perder el trabajo, por miedo a las multas, por miedo a no llegar a fin de mes... Por miedo, por miedo...
Por miedo, vivimos en un agujero cada vez más hondo del que no sabemos salir. Parece este un plan demoniaco.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

