Un sueño por metro cuadrado
Me despierto y siento rabia. Leo que el Gobierno ha anunciado una partida presupuestaria de 200 millones de euros para ayudar a los jóvenes con el pago del alquiler. Y me pregunto: ¿qué problema soluciona esto exactamente? Para más inri, partidos políticos que forman parte del Gobierno, haciéndose eco en redes de manifestaciones que van contra su pasividad frente a la injusticia del día a día.
Estoy harto. Harto de que un alquiler cueste más de la mitad de un sueldo y nadie esté haciendo nada por pararlo. Voy camino de los 25 años y vivo en un piso compartido, mientras que, en la generación de mis padres, a esta edad muchos ya tenían una casa en propiedad. Incluso hijos. En definitiva, un proyecto de vida.
A nosotros, que siempre nos dicen que lo tenemos todo tan fácil, ¿qué nos queda? No quiero tener más conversaciones en un café sobre cómo se enriquecen los propietarios, mientras el resto pagamos cantidades cada vez más desorbitadas simplemente por tener donde vivir. No quiero que mi amigo tenga que dejarse casi todo su salario en pagar a un casero al que no le hace falta ese dinero. No quiero que nadie tenga que conformarse con vivir en una habitación de cuatro metros cuadrados donde no entra un ápice de luz.
Me deja atónito ver cómo se ha normalizado esta situación y nadie nos tiende una mano. ¿Cuál es el objetivo al que nos dirigimos? ¿Vivir con 50 años en un piso compartido con tres personas? Porque si los que están arriba no reaccionan, nos lo habremos ganado a pulso como país.
Cortando las alas a muchos solo por hacer más ricos a unos cuantos.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

