La Nueva España » Cartas de los lectores » La mentira de destrucción masiva

La mentira de destrucción masiva

11 de Diciembre del 2024 - José Luis Sancho Sánchez (Zaragoza)

Las democradictaduras no necesitan mentiras, pero por si acaso... Antes en el mundo occidental había que convencer a la sociedad, hasta que las grandes potencias demostraron que la mentira es más rápida y provechosa. La mentira sobre las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak sirvió de excusa para que Estados Unidos se inventara una guerra de liberación por el control del petróleo, involucrando -no sé si gratis- a países como España, dejando arrasada una tierra que en ese momento no suponía un peligro. La mentira sobre la corona catalanoaragonesa introducida en los planes de estudios, ha sembrado sentimientos separatistas al servicio de una clase política, y... aún no sabemos los resultados finales.

Las mentiras por interés confían en el olvido de la gente, ya que más que nunca la mentira irrumpe como el caballo de Atila arrasando el pasado, el presente y el futuro. Las mentiras religiosas han bloqueado el conocimiento de Dios para que los pueblos lo busquen en el poder eclesiástico, obstruyendo así la verdad que lleva a la esperanza. William Tyndale quiso dar a conocer la Palabra de Dios a la gente, traduciéndola al inglés -solo existían versiones en latín-. Después de huir y esconderse para producir unos miles de ejemplares, fue localizado y sacrificado en la hoguera. Él sabía lo que Jesús dijo en una oración a su Padre: "Santifícalos por medio de la verdad; tu palabra es la verdad" (Juan 17:17). A Dios no se llega si no es con la verdad. En ese proceso, hay que aplicar sus principios.

Estamos viviendo una deriva hacia la corrupción, el materialismo, la inmoralidad y el crimen, dando a todo eso un marchamo de naturalidad hasta que llegue su "sana". A la verdad no se le da valor de justicia, y ni siquiera es popular, de modo que el que la quiera tendrá que ser muy honrado y valiente. Jesús ya lo advirtió: "Les he comunicado tus palabras, pero el mundo las ha odiado porque no son parte del mundo, igual que yo no soy parte del mundo" (Juan 17:14). Los que vivís la verdad seguid avisando del torrente inmoral que ya nos está ahogando, aunque seáis perseguidos, por favor.

Cartas

Número de cartas: 49383

Número de cartas en Febrero: 132

Tribunas

Número de tribunas: 2192

Número de tribunas en Febrero: 5

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador