Geografía de la estupidez
En un principio, o en dos, tenía yo pensado referirme al hombre de las narices que, como señala el folclorista Joan Amades en su "Costumbrario Catalán" (1952), se le busca con ahínco por estas fechas en algunas regiones de España. Creo que era un buen tema del que hablar a falta del guirigay de nuestros políticos, que aún siguen de vacaciones y dándose la vida padre en restaurantes de cinco estrellas. El caso es que el circo se fue, pero los enanos se quedaron para trufar la actualidad de novedades y animar esta Navidad un tanto pavisosa.
Sin duda el show ese de la Pedroche acaparó gran parte de la atención. Un fenómeno sociológico del que no diré esta boca es mía, palabrita de Niño Jesús, porque los todólogos ya han examinado el asunto hasta en sus pormenores. Bueno... tampoco pasa nada si apunto que la stripper de la Puerta del Sol se ha pasado unos cuantos pueblos al afirmar que ha sido su metamorfosis más dura y ha necesitado un profundo ejercicio de introspección. En lo de la introspección podemos estar de acuerdo, que hay que pensárselo dos veces para andar haciendo el ridículo por las esquinas; y duro, pero duro de verdad, es trabajar en la mina o intentar llegar a fin de mes y pasearse casi en cueros por obligación.
El drama de Ábalos y Koldo García también tuvo en vilo a muchos. Se hicieron cábalas sobre el número de langostinos que le habría de tocar a cada uno y se fantaseó con lo que se bailaría en el cotillón penitenciario. Al muy dickensiano cuento de estos pájaros, que nos los quieren vestir de víctimas del sistema cuando hasta hace cuatro días estaban de parranda y saqueo, se unieron el burrito sabanero, el miserable de Picornell, los tertulianos de la tele progre y los comuneros de Villamanín, que no estaban precisamente como para tocar la zambomba, los palillos y el pandero.
Cuando todavía faltan un par de días para poner el broche final a estas fiestas, he pensado que sería buena idea esperar a los Reyes Magos pegado a la ventana, envuelto en mi mantita, con LA NUEVA ESPAÑA en el regazo y una botella de Chinchón a mano. Esta vez vivo en la incertidumbre porque los de Oriente, viendo cómo está el pesebre, igual deciden dar la vuelta a mitad de camino. Me hundirían en la miseria. Les había pedido un Atlas para poder encontrar Palm Beach, Caracas o Busdongo y un G.I. Joe como los que capturaron a Maduro. Lo del Atlas me urge. La izquierda está pensando seriamente en cambiar el mapamundi de toda la vida, estimando que perpetúa una visión distorsionada del mundo. No sería de extrañar que incluyeran el trasero de la Pedroche, la nariz de Yolanda Díaz y la jeta de Pedro Sánchez como nuevos territorios. Que baje Mercator y lo vea.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

