Hasta más ver
Es muy diferente la forma en que cada uno se relaciona con el mundo. Sin embargo, en determinadas ocasiones, sobre todo respecto a algunos ritos, el comportamiento está bastante arraigado en casi todos nosotros. Por causas religiosas, en muchas ocasiones, de tradición, o cualesquiera otras, reaccionamos a las circunstancias con respuestas previsibles, casi automáticas, sin haber valorado nada que nos empuje a tomar la decisión sobre cuál vaya a ser nuestra acción. Si esta fuera de carácter religioso podríamos denominarla sin duda como "de grey": ese sentido de agrupamiento, ese sentimiento de común unión que ocasiona.
Quienquiera que sea, perteneciente a tal grupo social o religioso, que no muestre el mismo comportamiento que los demás será visto en el acto como alguien raro, de afuera, extraño, no perteneciente a esa grey: desconfiable, por lo tanto.
Con respecto a lo anterior, es ejemplo paradigmático el hecho de la ausencia de tal individuo a los oficios eclesiásticos por un deceso. Y es seguro que hay que añadir esa forma reciente, más informal, que es la visita a los deudos en el tanatorio.
Las nuevas costumbres de relación social han sacado los velatorios de los domicilios, a los difuntos de sus hogares en vida, y han acabado en parte con las significaciones de carácter religioso. Esto ha supuesto también la flexibilización en la duración del tiempo que se dedica a hacer presencia para el pésame. Pero sobre todo una distendida capacidad para el trato con los vecinos o conocidos largo tiempo no vistos: libertad para conversaciones totalmente ajenas a la causa de la asistencia allí.
Unos comportamientos que quizá no deban criticarse, quizá no constituyan falta de educación, quizá tampoco de respeto..., pero desde luego no muestran sentimiento de pesar alguno por esa pérdida.
En realidad, lo que de alguno parece traslucir de su "estar" en ese lugar es una especie de actitud interna de "Pobre fulano, al menos no me tocó a mí".
Y cuando se van a marchar del tanatorio, como despedida, dicen para todos...
"Hasta más ver" (seguro que no para el difunto).
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