La reina del Chantecler
Dicen los diccionarios que la palabra "colofón" viene del griego κολοφών, que significa "cima", "cumbre" o "coronamiento". En el sentido de remate de un proceso, encontramos su origen en la armada y la caballería de la antigua ciudad del mismo nombre, cuyo concurso era imprescindible para concluir aquellas guerras que se hacían eternas. Por aquí somos muy de poner colofones, hacer epílogos, tener la última palabra y cerrarlo todo con broches de oro. También nos encanta ver cómo lo hacen los demás y luego criticarlo a conciencia. Con las críticas acabamos montando unos cirios tremendos, de manera que España es una potencia en la fabricación de velas, candelas y bujías. A cada uno lo suyo.
Como es costumbre, los Reyes Magos, con toda su monarquía, quisieron echar el cierre a estas fiestas desangeladas y dejaron a su paso la alegría de los niños buenos y el enfado de los que siempre están poniendo pegas, que hasta hubo quien se enojó al ver el parecido existente entre Baltasar y Juanma Moreno Bonilla. Algunas señoras se quejaron de que el Gaspar de los Madriles no fuera el buenorro de otros años. Cosas de la magia que se practica en Oriente. Sin embargo, la traca final, pienso yo, la encendieron los reyes del mambo progresista y reformista en la cena organizada para entregar el premio "Nadal". El jurado, compuesto por expertos en el ámbito literario de la talla de Juan Luis Arsuaga, decidió otorgar el galardón a David Uclés, y la velada devino en verbena. Las verbenas suelen ser la variedad más extendida del colofón ibérico y nadie se quiere perder una, aunque en esta ocasión sorprendió la ausencia de la reina del Chantecler, ocupada en que no se le escape su tren de vida, en maquillar las cifras del paro y en amargarle la vida a los agentes sociales. Estos últimos ya han empezado a subir las rampas de la cuesta de enero, todo un "hors catégorie", como dirían los del Tour, cargando al hombro el petate sanchista y con la cruda realidad mordiéndoles las canillas. La cima, la cumbre y el coronamiento no se ven en la lejanía.
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