A Marín lo que es de Marín
Casi cuarenta años después, la memoria a veces traiciona. En la reunión en la que Pedro de Silva y Bernardo Fernández, presidente del Principado y consejero de Presidencia, intentaban convencer de lo necesario que era el Plan Nacional de Interés Comunitario (PNIC) para Asturias a un interlocutor destacado mientras seguía la etapa del Tour, este no era Josep Borrell, sino Manuel Marín.
Carta del lector URGENTE!!!
En el despacho del Berlaymont de Bruselas del entonces comisario europeo, mientras Silva y Fernández, acompañados del director de la Oficina de Asuntos Europeos, Pedro Cervilla, se esforzaban en desgranar las razones y los datos objetivos de la apuesta, Marín estaba muy pendiente de las escapadas de Pedro Delgado. Era julio de 1987. Manuel Marín, fallecido en 2017, fue también presidente del Congreso de los Diputados entre 2004 y 2008 y el principal impulsor del programa Erasmus.
A Silva, entre cuyas muchas aficiones no está el ciclismo -por lo menos no al nivel de los hermanos Deloor, que durante años describieron en LA NUEVA ESPAÑA con un caudal de conocimientos y no poca retranca el devenir del pelotón internacional-, le incomodaba en cierto modo la actitud del comisario. Pero Marín entendió el mensaje, defendió el PNIC y salió adelante. “La entrevista fue una delicia”, recordaba ayer uno de los tres interlocutores. Nadie confirma si al final Perico se llevó la etapa. En cualquier caso, ganó el Tour en 1988.
A Borrell y Antoni Zabalza hubo que convencerlos también, pero en Madrid, porque el PNIC era un programa novedoso y rompedor que, una vez descubierto, se aplicó en otras partes de España. Y no resultó una tarea sencilla. Asturias era entonces una región que reclamaba, un día sí y otro también, la ayuda del Estado porque todos los sectores básicos estaban en plena reconversión, cuando no en desguace total. Las relaciones entre Asturias, a quien no pocos consideraban una región pedigüeña, y el Gobierno central eran entonces muy tensas y complejas. De hecho, Pedro de Silva, pese a una gestión que hoy puede considerarse brillante y muy avanzada para su tiempo, no repitió como candidato en 1991 y dejó para siempre los cargos políticos.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

