La Nueva España » Cartas de los lectores » Timoshenko y la ruptura de un raíl

Timoshenko y la ruptura de un raíl

29 de Enero del 2026 - Carlos Muñiz Cueto (Gijón)

La alarma y el foco deberían estar en el balasto y el bache, porque puede haber ocurrido algo preocupante. Pero nadie se preocupa de informar sobre ello. Digo esto porque los raíles no rompen porque sí, sino por los baches ocasionados por el balasto aplastado bajo las traviesas. De nada vale el sistema Argonauta embarcado para auscultar raíles mediante corrientes magnéticas si no enfocamos el problema para que el raíl no sufra fatigas ni roturas.

"Elementos de resistencia de materiales" (Timoshenko y Young) fue un libro del que tuve que aprenderme un mínimo que aún me permite argumentar un poco para alertar que no se está poniendo el foco donde se debe. Así que empezaré diciendo que el segmento corto normal entre dos traviesas con el balasto en buen estado se mantiene como si fuera un sólido rígido; pero el segmento largo de un bache con el balasto triturado se comporta como una larga viga elástica apoyada en los extremos del bache (con una longitud que abarca múltiples traviesas). Entonces hemos de analizar el raíl (con su cabeza, alma y patín) como una viga apoyada en los extremos del bache. Como tal viga, el raíl sufre su esfuerzo cortante y su momento flector máximos en el punto medio del bache, originando una máxima flecha. Si el bache tiene una longitud menor que la distancia entre bogies de un vagón, la flecha se recupera antes de que actúe el siguiente bogie, causando una oscilación en el raíl que se puede ir acumulando al paso de los sucesivos vagones hasta causar auténticos y enormes botes, como relatan haber sufrido pasajeros. Durante todo este proceso, la cabeza del raíl sufre grandes compresiones elásticas, mientras el patín sufre dilataciones. Estas deformaciones elásticas son las que hacen recuperar rápido al raíl cuando el bogie se aleja del centro del bache, originando una vibración (flecha negativa) antes del próximo bogie. Si en la zona del bache hay una soldadura entre raíles (aunque esté perfectamente hecha), sufrirá tales efectos de debilitamiento (por existir el bache) que el esfuerzo cortante la rompería dejando los dos raíles trabajando como ménsulas. La ménsula que reciba un bogie se hundirá, chocando las ruedas con la ménsula que ya no es arrastrada al hundimiento y recibiendo un golpe tremendo en ella con efectos de rotura al paso de los trenes y marcando las ruedas. Por tanto, la causa del accidente ferroviario de Adamuz no es la ruptura del raíl (algo absolutamente normal que ocurra en cuanto haya un bache). El porqué de que existan tantos baches (constatados por los maquinistas) me lleva a una suposición aterradora: se ha estado utilizando balasto de mala calidad por parte de las bateadoras/renovadoras en línea, y se ha estado mezclando con el correcto, dificultando su reparación perfecta y duradera, facilitando además la formación de los baches.

Cartas

Número de cartas: 49256

Número de cartas en Febrero: 4

Tribunas

Número de tribunas: 2188

Número de tribunas en Febrero: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador