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Madres cuidadoras y jubilación

10 de Febrero del 2026 - Ángeles Menéndez Muñiz (Corvera de Asturias)

¿Cuándo se jubila la mujer que no ha trabajado fuera de casa por ser principal cuidadora de hijo adulto dependiente?

La gran pregunta que no tiene respuesta, aunque tengas derecho a la jubilación.

Buscando información al respecto veo esto:

"Las mujeres que no han trabajado fuera de casa (amas de casa) y no han cotizado lo suficiente pueden acceder a una pensión no contributiva de jubilación a los 65 años o más. Esta pensión requiere residencia en España (10 años, 2 consecutivos antes de solicitarla) y rentas bajas".

"Las madres cuidadoras de hijos adultos dependientes en España tienen mecanismos reconocidos para acceder a la jubilación y mejorar su pensión, aunque no estén trabajando activamente como empleadas por cuenta ajena. El sistema actual busca evitar que el abandono del mercado laboral para el cuidado de un familiar dependiente penalice excesivamente la pensión futura".

Pero la pregunta principal y a la que sé que nadie me dará respuesta es esta:

¿Por qué los hombres que se jubilan están exentos de toda obligación? y tan solo se dedican a disfrutar de ella, cosa que me parece genial, para eso han trabajado toda su vida, lo que no me parece en absoluto equitativo es que las mujeres cuando por edad deberían de gozar de los mismos privilegios, tienen que seguir al pie del cañón hasta que se van para el cementerio o para una residencia porque su salud física y mental está tan deteriorada que, en su casa, en la que ella fue el principal pilar, ahora sobra por el motivo que sea. ¿Qué pena, verdad?

Ahora quiero matizar lo siguiente:

*Las mujeres que no han trabajado fuera de casa (amas de casa)

Vamos a ver, el trabajo que hacen las mujeres en casa al parecer no tiene ningún valor.

Esas amas de casa seguro que muchas han tenido que renunciar a su trabajo para pasar a ser las poseedoras de tal título; otras tal vez así lo quisieron y no hay nada que objetar. Su trabajo no es reconocido para nada, y cuando el marido disfrute de su merecida jubilación ella seguirá siendo la poseedora de un título que no da dinero, pero la tendrá de pie hasta que el cuerpo aguante. Uff... Todo muy romántico, se me saltan las lágrimas de la emoción.

Ahora voy al meollo de la cuestión que es lo que me hace plasmar lo que siento.

¿Cuándo va llegar la jubilación real para las madres mayores, principales cuidadoras de hijos adultos dependientes?

Digo jubilación real porque aparte de los cuidados se nos exige que sigamos cocinando y atendiendo las labores de casa como si por nosotras no pasaran los años, no estuviéramos cansadas y agotadas.

Los hombres se jubilan y ya... Se piensan que hay que seguir rindiéndoles pleitesía, porque llegó el merecido descanso del guerrero.

Las mujeres. mientras nos mantengamos en pie, aunque no podamos con nuestra vida, nuestra jubilación llegará cuando vayamos para el cementerio.

Quién no ha vivido estas situaciones un millón de veces:

Si echas sal a la comida dos veces, si se te olvidan las cosas...

-No sé en qué estás pensando.

-Hay que repetirte las cosas siempre porque no prestas atención a nada.

-Vas a lo tuyo.

-Eres una egoísta.

-No miras más que para ti.

No se paran a pensar que ellos también se les olvidan las cosas, también tienen despistes, también miran para ellos, siempre lo han hecho pero cuando se hacen mayores mucho más, y lo que es peor, se piensan que tienes que pasar por alto sus meteduras de pata y estar pendiente de todo lo que concierne a su persona. ¡Para mear y no echar gota!

Ese machismo les lleva a pensar que la mujer tiene que estar para hacerles menús variados y otras hierbas.

Por todo esto y mucho más reivindico que las madres mayores de hijos adultos dependientes tenemos que tener una jubilación en forma de descansos y tiempo para nosotras. Estamos cuidando a dependientes cuando nosotras también lo somos o seremos más pronto que tarde.

Las madres cuidadoras estamos ahorrando a las arcas del Estado muchísimo dinero, así que no estaría de más que piensen en nosotras y nos cuiden para poder seguir cuidando a lo que más queremos

Dejo un pequeño recordatorio de las vivencias de las madres cuidadoras con sus hijos en la edad infantil, adolescencia y ya en la edad adulta

Las cuidadoras cuando hemos sido jóvenes hemos podido con todo, pero cuando estas entrando casi en el invierno de la vida, como es mi caso y el de muchísimas madres más, ya estamos hablando de temas mayores, nuestros hijos son adultos pero necesitan los mismos cuidados que cuando eran pequeños, con el agravante que su madre de tanto peso que ha arrastrado toda su vida, llega un momento que la mochila se rompe y corre el riesgo de quedar "sepultada".

Es lo que tiene el ser cuidadora, te quemas y de ahí vienen el histerismo, los gritos, la ansiedad. Y empezamos a somatizar (mareos, dolores de cabeza, insomnio, etc.), algo que no entienden los que no están al pie del cañón, o están pero de espectadores, con decir que estamos locas todo arreglado.

Las comorbilidades del TEA traen consigo entre otras, trastornos del sueño, hay familias que no duermen lo suficiente porque sus hijos les marcan los ritmos, y ellos se tienen que adaptar a sus demandas, si no tienen a nadie que les eche una mano acaban agotados, porque no es un día o dos, son los 365 días del año.

Cuando son pequeños tenemos que empezar a luchar contra Goliat.

Cuando entran en la adolescencia ya sabes que te toca luchar contra todo lo que se menea. Empezamos a estar a la que saltamos porque vemos como esta sociedad no admite a nuestros hijos y siempre son los que nadie tiene en cuenta para nada.

Ellos, aunque a veces pensamos que no se enteran, estamos muy equivocados, sufren porque también quisieran salir con amigos, tener pareja, incluso hijos, pero la vida todo eso se lo ha negado a cada uno de ellos.

Cuando son adultos, para mí es la batalla más ardua que tenemos que pelear, sobre todo los padres porque vemos que el camino se nos acorta y ¿qué va a ser de lo que más queremos en este mundo cuando se queden solos?

Viendo que ni hay valores, ni empatía y que lo único que importa es don Dinero... Es para volverse tarumba.

También quiero recordar a las madres que están solas atendiendo a su hijo o hijos, estas madres necesitan más ayudas porque su trabajo se multiplica por dos o por tres.

Lo que prima es el bienestar de nuestros hijos y por supuesto lo que urge es que los políticos tomen mediadas ahora, y también pensando en el incierto futuro que les espera.

Los derechos no son migajas, ni caridad, si no los tienes se luchan y se defienden.

Señores políticos no ignoren a nuestros hijos, no olviden que gracias a ellos viven muchos a costa de la discapacidad.

Hagan todos bien su trabajo.

Las residencias ni privadas ni concertadas... Públicas y con personal cualificado y logística adecuada a las necesidades de cada usuario.

Y para los que prefieran estar en sus casas (están en su derecho) asistente personal, tutores. Todos ellos supervisados para que se garantice su bienestar.

Mi misión principal en este mundo es ser cuidadora de mi hijo, estar a su lado hasta el último minuto de mi vida, porque solamente él es quien me ayuda a seguir levantándome cada día, él es el timón de mi vida.

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